"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









jueves, 12 de febrero de 2026

MARCAPÁGINAS LVII - INVIERNO

Este invierno, he leído solamente dos novelas, pero han sido largas de verdad.

La primera la empecé porque, hablando con un compañero de trabajo, me habló de este libro que a él le estaba gustando mucho. Yo lo tengo en las estanterías de mi casa desde hace veinte años y nunca lo había leído, no me resultaba atractivo, pero él insistió tanto, que me decidí a leerlo; estoy hablando de El maestro y Margarita, Мастер и Маргаритаde de Mijail Bulgárov. Esta novela tiene una historia llena de vicisitudes: el autor quema la primera versión, luego la censuran y las partes que omiten se publicaron de forma clandestina hasta que se publica completa en Alemania y en Rusia, no se publica completa hasta 1973. Ha sido considerada como una de las mejores novelas escritas en ruso en el siglo XX. Yo creo que es una buena novela, pero ha envejecido muy deprisa.   

Durante el mes de diciembre, fui a Francia y compré unos cuantos libros. Como todos los años, si puedo, compro el premio Goncourt del año en Francia. Este año también lo hice. No sé si ya  he dicho en alguna ocasión que, cuando veo un libro de un escritor actual de tantas páginas como el premiado de este año, me pongo un poco en altera porque pienso que, estos libros tan largos, que ahora se escriben de forma rápida están un poco faltos de una buena estructura o incluso me encontraré con saltos en la historia. Pero como era le  Prix ​​Goncourt, lo leí igualmente. Cuando empecé la lectura de La maison vide,   de Laurent Mauvignier, pensé que, esta vez, me había equivocado y que los prejuicios hubieran podido condicionar mi lectura. Pero, a medida que iban pasando las páginas, se confirmaron mis sospechas, el libro, la historia iba perdiendo brillo y no veía el momento de terminar este largo libro de casi 800 páginas.

El libro comienza contando que, en 1976, el padre del narrador vuelve a la Touraine, a abrir la casa familiar que lleva más de veinte años cerrada. Allí encuentra un piano, unas fotos y una medalla de la Legión de Honor que le van a hacer revivir la historia de su familia que después servirán al narrador para contar la historia de cuatro generaciones dando protagonismo principalmente a las mujeres: Jeanne-Marie Florabelle, esposa de Firmin Proust, que se convierte en la matriarca al hacerse cargo del negocio familiar tras la muerte de su esposo;  Marie-Ernestine Proust, hija de Jeanne-Marie y Firmin, muy buena pianista que  ve frustrada su carrera de concertista por decisiones familiares sobre su matrimonio; Marguerite Chichery, hija de Marie-Ernestine y abuela del narrador, cuya madre nunca le mostró un gran afecto; ella lo buscará fuera y esto le complicará mucho la vida.

Todo lo que he leído sobre esta novela son buenas críticas salvo una que expresaba lo mismo que yo, sin embargo, ha ganado otros tres premios más, lo que me lleva a la conclusión de que no sé nada de crítica literaria.

Estos han sido los libros que he leído este invierno. Ya tengo preparados los siguientes que leeré los próximos meses. 



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