"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









martes, 21 de julio de 2026

ANSELM KIEFER - CENTRO DE ARTE HORTENSIA HERRERO

El Centro de Arte Hortensia Herrero acoge desde el 29 de abril la exposición temporal del artista alemán Anselm Kiefer, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo internacional. Concebida en estrecha colaboración con el propio artista, supone la primera muestra de Kiefer en Valencia.

La exposición, comisariada por Javier Molins, ocupa seis galerías del centro, que han sido adaptadas para albergar el lenguaje monumental y matérico del artista. “Cuando visitamos a Kiefer en su estudio de Croissy me quedé impresionada porque había recreado a escala real las salas de este centro con la selección de obras idóneas”, remarca Hortensia Herrero sobre el proceso de diseño de la exposición. El recorrido propone una experiencia casi inmersiva que trasciende lo expositivo para convertirse en una intervención de escala arquitectónica, donde historia, paisaje y mitología se entrelazan.

La relación entre Hortensia Herrero y el artista se remonta a una década atrás, cuando la coleccionista incorporó su primera obra a la colección, Böse Blumen. Este vínculo, consolidado a lo largo del tiempo, ha hecho posible la llegada de esta exposición a Valencia. “La primera vez que vi la obra de Anselm Kiefer, con esa fuerza, me atrapó. Su arte tiene algo que te hace sentir, concentrarte y meterte dentro de la obra”, afirma Hortensia Herrero. 

En este sentido, la obra de Kiefer dialoga de forma natural con el propio edificio que la acoge, un espacio atravesado también por estratos de tiempo, memoria y cultura que refuerza la lectura de sus piezas. “La verdad es que, si alguien no ha visto nunca una obra de Kiefer, es una persona afortunada porque puede vivir por primera vez la increíble experiencia de contemplar esas obras llenas de capas, esa materia, esa textura, esos colores… que una vez se han visto nunca se olvidan”, afirma Javier Molins, director artístico del CAHH.

Historia, paisaje y mitología

Las obras de Kiefer presentes en la colección Hortensia Herrero y expuestas en la sala noble del antiguo palacio –Böse Blumen, Walhalla y Der Tod und das Mädchen– son el origen sobre el que se ha desarrollado esta exposición que pretende ahondar en temas como la historia, pero también la literatura, la naturaleza, la música y la mitología.


Entre las obras, muchas de las cuales salen por primera vez de su estudio, podemos encontrar Elektra, Dryad y Danaë con referencias a mitos griegos. Otras obras como Böse Blumen, Für Walther von d. Vogelweide y Wer jetzt keines Haus hat, baut sich keines mehr están inspiradas en la poesía, de Baudelaire, Walter von der Wogelweide y Rilke respectivamente. En el caso de Der Tod und das Mädchen es la música, en concreto de Schubert, la fuente de inspiración.

Además, el visitante también puede disfrutar de una de sus vitrinas, Johannis Nacht, con helechos en su interior o de Himmel–Erde (1974), la pieza más antigua de Kiefer presente en esta exposición, entre otra obras.

Danaë, una obra monumental por primera vez en Europa.

Entre las piezas destacadas se encuentra Danaë, una de las obras más grandes realizadas por el artista hasta la fecha —más de trece metros de ancho— que puede verse por primera vez en Europa.

En esta obra, Kiefer reproduce el interior del aeropuerto de Tempelhof en Berlín y, al mismo tiempo, hace referencia al mito de Dánae en forma de una lluvia dorada que cae sobre el cuadro. Según la mitología griega, Zeus se transformó en lluvia dorada para visitar y fecundar a Dánae, quien se encontraba recluida en una torre para evitar que tuviera descendencia. Esta obra tan solo se ha visto en una exposición en Nueva York en 2022 y podrá verse ahora por primera vez en Europa.

Sobre Anselm Kiefer


Anselm Kiefer nació en 1945 en Donaueschingen, Alemania. En 1992 se trasladó a Francia, donde vive y trabaja entre París y Barjac, cerca de Aviñón. El artista estudió Derecho, Literatura y Lingüística antes de ingresar en la Academia de Bellas Artes de Karlsruhe, y más tarde en la de Düsseldorf, donde fue alumno de Joseph Beuys. En 1980 fue seleccionado para representar al Pabellón de Alemania Occidental en la 39ª Bienal de Venecia, y desde entonces sus obras se han mostrado en destacadas exposiciones individuales internacionales, en museos tan prestigiosos como el Art Institute of Chicago (1987); la Nationalgalerie de Berlín (1991); el Metropolitan Museum of Art de Nueva York (1998); la Fondation Beyeler de Basilea (2001); el Museo Guggenheim de Bilbao (2007); la Royal Academy of Arts de Londres (2014); el Centre Pompidou de París (2015); la Bibliothèque Nationale de France (2015); la Albertina de Viena (2016); el Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo (2017); el Museo Rodin de París (2017); o el Met Breuer de Nueva York (2018); entre muchos otros.

Kiefer recibió el Premio Praemium Imperiale otorgado por Japón en 1999, y en 2008 fue galardonado con el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. En 2007 se convirtió en el primer artista desde Georges Braque en recibir un encargo para una instalación permanente en el Museo del Louvre de París, y en 2018 su escultura site-specific Uraeus se exhibió frente al Rockefeller Center de Nueva York. En 2020, el presidente francés Emmanuel Macron encargó a Anselm Kiefer la realización de una instalación permanente para el Panteón de París.

viernes, 10 de julio de 2026

DE VUELTA

No recuerdo haber estado nunca tantas semanas sin poner una entrada en el blog. No lo recuerdo porque nunca me había pasado, ni siquiera he mirado las estadísticas, me he olvidado del blog durante muchas semanas.Estos días llegué a pensarlo que, a lo mejor, había llegado el momento de no seguir con Le coin des archives, ya no consigo sacar el tiempo para colgar lo que hago o contar  las cosas de las que me entero. Es verdad, que ahora, no sigo las informaciones culturales como antes, ni voy a la biblioteca porque no voy a Medina, me cuesta más leer e ir al cine. He dejado de hacer muchas cosas... 

Sin embargo, el otro día cuando entré en el blog, vi que, durante todas estas semanas de ausencia, el blog no había perdido vitalidad, más bien al contrario, y había habido un montón de visitas, tantas que, el día 10 de julio cuando se celebraba  16 años de blog, se  había llegado a cien mil visitas más y de países poco frecuentes o de primeras visitas: Laos, Camboya, Santa Lucía, Barbados, Sint Maarten, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Líbano, Bosnia y Herzegovina, Chipre, Albania, Kirguistán, Mongolia, Nepal, Siria, Kenia, Marruecos,  Libia, Costa de Marfil, Burkina Faso, Gabón, Congo, Sudáfrica, Angola, Nigeria, Seychelles, Omán, Catar, Kuwait, Baréin... Estados Unidos, Hong Kong y Singapur, siguen encabezando el número de visitas; los siguen a cierta distancia Vietnam, Indonesia, Pakistán, India, Bangladesh, Filipinas, Malasia, Alemania o Brasil. Me he quedado muy sorprendida porque, antes, alcanzar cien visitas, era una proeza, casi un milagro; ahora tener quinientas al día es lo normal e incluso muchas más ¡y yo sin enterarme! ¡Me lo he perdido! Esto para mí era inimaginable porque  Le coin des archives ha sido siempre un blog discreto. 

Al rato pensé  que se ha convertido en una bonita forma de festejar dieciséis años de blog y, sin embargo, yo no lo había presente. 

Todo esto ha hecho que me proponga sacar unos ratitos para actualizar los libros que he leído en invierno y primavera, las películas que he visto y las escapadas que he hecho. 

Voy a ello, pero lo pondré en la fecha que le hubiera tocado, no lo pondré ahora todo seguido aunque esto haga que estas entradas tengan menos visitas.

De momento, aquí sigo. A ver qué tal.  

jueves, 2 de julio de 2026

MARCAPÁGINAS LVIII - PRIMAVERA

Menos mal que estos dos libros los leí al principio de la primevera, porque después no he podido dedicarle mucho tiempo a la lectura ni a casi ningún otro menester que me gusta por lo agitada que ha estado mi vida. Desafortunadamente, la vida se enreda o mejor, te la enredan y todo cambia tan rápido que parece que no es real, pero ya lo creo que es real, muy real. No hay nada como la mentira y la traición para hacer que la mirada cambie. Nada ya hay seguro, nada, ni siquiera la realidad que veo por la ventana y es la de hace 26 años.

Estos dos libros que he leído pertenecen al lote de libros que, en diciembre, compré en Francia.

El primero, Je voulais vivre de Adélaïde de Clermont- Tonnerre  con el que ganó el premio Renaudot 2025 es una novela que me ha gustado, está bien trazada y sorprende la historia ya que, gracias a Dumas, Milady, en los Tres Mosqueteros, es siempre la mala, la muy mala y solo eso. Sin embargo, en esta novela, la autora desvela la personalidad de esta mujer que tiene una vida fascinante por sus múltiples caras: Charlotte Backson o Anne de Breuil, nombre de soltera antes de casarse con Athos y convertirse en comtesse de La Fère; Lady Clarick, Milady de Winter o Lady de Winter. Cada nombre, lleva consigo un nuevo rol, un cambio de vida y un trajín entre Francia e Inglaterra.Todo esto porque su marido Athos, conde de La Fère, descubre que lleva tatuada, en su hombro, una flor de Lis, e intenta matarla, ahorcándola, pero no lo consigue aunque cree que sí. Huye a Inglaterra y contrae matrimonio de convenencia con un noble inglés. Envenenan a su marido y vuelve a Francia, donde, gracias a su  belleza e inteligencia la concierten en la espía del todopoderoso Cardenal Richelieu. Esta situación la permite vengarse.

Una historia interesante y bien contada donde Lady Clarick o Lady de Winter se convierte en heroína.

Después leí, Passagères de nuit de Yanick Lahens, Gran Prix du Roman de L' Académie Française 2025, que también me ha gustado. Le Figaro dice que es una historia difícil para el lector porque le exige concentración por la historia y por la geografía. Creo que merece la pena leer esta historia de dos mujeres  Élizabeth y Régina, antepadadas de la escritora que sufrieron racismo, esclavitud, violencia de sexual... La autora, con esta novela, quiere rendir homenaje a estas mujeres de su familia que nacieron en Nueva Orleans y Port-au-Prince (Haiti). https://www.en-attendant-nadeau.fr/2025/10/07/traverser-la-nuit/

Estas son las historias que he encontrado en los libros estos meses. Espero poder leer más en verano. A ver si, aunque no mejoren las cosas, se calman. Ya vendrá el duro otoño. 



YANICK LAHENS - PASSAGÈRES DE NUIT


Passagères de nuit.
Toujours avancer sans se retourner, c'est ce que murmurent à Yanick Lahens les femmes de sa propre lignée dans ce puissant roman des origines, comme arraché au chaos de son quotidien à Port-au-Prince.

Née en 1818 à La Nouvelle-Orléans, Élizabeth n'a pas reculé quand, victime de deux tentatives de viol, elle a freiné les élans prédateurs d'un ami de son père. Sa grand-mère, ancienne esclave arrivée d'Haïti au début du siècle dans le sillage du maître qui l'avait affranchie, lui a donné un exemple de résistance silencieuse : devenue une commerçante prospère, elle n'a plus jamais accepté de se soumettre au désir d'un homme. Confiante dans la force qu'elle a tôt transmise à sa petite-fille en l'invitant dans la ronde mystérieuse des divinités vaudou, elle n'hésite pas à couvrir sa fuite : Elizabeth embarque pour Port-au-Prince, où nous la retrouverons bien des années plus tard, aux commandes de sa vie, mère d'un homme qui traverse la ville en libérateur.

En cette année 1867, rien ne destinait Régina, née pauvre parmi les pauvres, à rencontrer le général Léonard Corvaseau. C'est pourtant à son côté que va se poursuivre sa trajectoire d'émancipation.

Avec ce portrait en miroir de deux femmes, ses lointaines grands-mères, qui reconnaissent chacune en l'autre « une semblable, une soeur échappée à la rudesse des conventions », la grande romancière haïtienne nous offre un magnifique hommage à toutes les Passagères de nuit (à commencer par celles des bateaux négriers), ces vaincues de l'histoire dont la ténacité et la connivence secrète opposent à la violence du monde une lumineuse vaillance.

ADÉLAÏDE DE CLERMONT-TONNERRE- Je voulais vivre

 PRIX RENAUDOT -2025

Par une nuit glaciale, le père Lamandre recueille une fillette de six ans venue frapper avec insistance à sa porte. L’enfant aux yeux admirables tremble de froid et de faim. Elle a les pieds en sang dans ses souliers à boucles d’argent, mais refuse de répondre aux questions qui lui sont posées. Le vieux prêtre ne saura que son prénom  : Anne. Vingt ans plus tard, Anne est devenue Lady Clarick. Richissime, courtisée, elle a l’oreille des grands et le cardinal de Richelieu ne jure que par elle. Pourtant, dans l’ombre, quatre hommes connaissent son vrai visage et sont prêts à tout pour la punir de ses forfaits. Manipulatrice sans foi ni loi, intrigante, traîtresse, empoisonneuse, cette criminelle au visage angélique a traversé les siècles et la littérature  : elle se nomme Milady.

Voici venu le temps d’écarter la légende pour rencontrer la femme. Même un personnage de fiction peut réclamer justice. Ce roman inoubliable, écrit d’une voix puissamment contemporaine, rend vie à Milady et nous offre son histoire dont Dumas a semé les indices dans Les Trois Mousquetaires.

Magnifique portrait d’une femme libre menant, pour sa survie, un jeu dangereux. Dans une époque où trop d’hommes voudraient la contraindre et la posséder, elle se bat – jusqu’à la transgression ultime – pour son pays, pour son idéal et pour sa liberté. 

miércoles, 1 de julio de 2026

Un verano de viajes I - ZARAGOZA -VALENCIA

Este julio, decidí acercarme a dos ciudades que no están lejos.Por una, por Zaragoza, o mejor dicho por la autopista, he pasado muchas veces y con el tren he parado también muchas veces en su estación Delicias. Ir a Zaragoza me hacía especial ilusión porque de esta ciudad he conocido a algunas personas que, con los años, se han convertido en cercanas. No quería madrugar mucho y cogí un tren a media mañana, una equivocación, pero mayor fue la equivocación la elección del tren de regreso; lo cogí demasiado pronto por la tarde por miedo al calor por lo que no me dio tiempo a visitar la ciudad muy bien. Tengo que decir también que el tour duró mucho y que, como esta estación no está muy cerca del centro tuve que andar aguda. Además de todo esto, estuve esperando practicamente una hora en el andén de la estación a que pasara un cercanías hacia el centro, el internet dice que en 6 minutos estás en el centro. Yo creí que, en Zaragoza, los cercanías pasaban como en Madrid, pero no, en Zaragoza la frecuencia es muy diferente. Esto es lo que pasa en las estaciones modernas que no hay nadie que te informe. Tenía que haber cogido el autobus 34 que te acerca al centro desde la estación. Cuando salí de la estación Goya, tuve muy buena impresión de esta ciudad: mucha gente paseaba por las amplias avenidas. Como se llegaba la hora del tour no me pude entretener en pedir un plano de la ciudad en la oficina de turismo, me hubiera ayudado a orientarme un poco mejor, aunque encontré el lugar del rendez-vous sin problema y me dio tiempo a pasar por el Pilar un momento. El caso es que, después de haber hecho el tour y visitar sus calles y algunos monumentos por fuera, tendré que volver porque me falta por visitar el Palacio de La Aljafería, y por dentro, otros monumentos, como la catedral del Salvador o la Seo, la Lonja, etc. Tengo que volver. 

Luego, al cabo de dos semanas, fui a Valencia. No hay nada como el arte para mover a las personas. A Valencia, creo que he ido tres veces con esta, pero solo me acordaba de la Cuidad de las Artes y de las Ciencias, del resto de la ciudad, nada. Valencia me ha encantado, el centro es agradable  y es fácil orientarse. Esta vez no hice un tour y me pude mover sin depender de los horarios, el día me dio más de sí. Pude visitar el Ayuntamiento por dentro, muy interesante, había mucha gente. Luego fui para la plaza de la catedral por la calle de San Vicente Mártir y pude visitar la Real Parroquia de San Martín Obispo y San Antonio Abad. Para entrar en la catedral, había una cola impresionante. Estuve un rato haciendo cola, pero el sol daba de plano y desistí, preferí pasear por los alrededores y me encontré con Real Basílica de la Virgen de los Desamparados. Después estuve por la zona del Mercado que tienen paella para llevar.

Como el motivo del viaje era cultural, ya preferí ir al museo, el Centro de Arte Hortensia Herrero que está muy céntrico y muy cerca. Es un museo muy bonito, de verdad que sí, moderno y con gusto mantiene elementos del viejo edificio que lo alberga,  el antiguo Palacio Valeriola.

La exposición de Kiefer magnífica pero corta y eso que estás rato delante de sus cuadros, de todos sus cuadros, pero especialmente de  Danaë: Pintura gigante de 13 metros que muestra el aeropuerto de Tempelhof en Berlín con lluvia dorada y que se expone por primera vez en Europa. Böse Blumen,(Las flores del mal), obra inspirada en la poesía de Baudelaire.Walhalla: Pieza parte de los fondos permanentes del centro.Der Tod und das Mädchen (La muerte y la doncella).Otras piezas invitadas como Elektra y Dryad. Pero el museo no se acaba en Kiefer, tiene mucho más y todo interesante y bueno como: Anselm Kiefer, Andreas Gursky, Georg Baselitz, Anish Kapoor, Mat Collishaw, El Anatsui, Alexander Calder, Olafur Eliasson, Tony Cragg y Ann Veronica Janssens.Además de artistas españoles y valencianos como: Miquel Barceló, Eduardo Chillida, Jaume Plensa, Manolo Valdés, Andreu Alfaro, Rafael Canogar, Carlos Bunga y Cristina Iglesias.

Después de la visita, fui a tomar un helado  de leche merengada a la horchatería histórica,Santa Catalina un helado, porque la horchata no me gusta. El helado delicioso. Me gustó mucho más que el que me sirvieron en la Horchatería Daniel, que tuvo a Dalí como uno de sus ilustres clientes, tal vez, no acerté con el sabor del helado, pero tampoco fueron muy amables.

Tengo que volver para poder visitar la iglesia de los Santos Juanes  y la Iglesia de San Nicolás conocida como la Capilla Sixtina valenciana entre otros lugares.