La exposición, comisariada por Javier Molins, ocupa seis galerías del centro, que han sido adaptadas para albergar el lenguaje monumental y matérico del artista. “Cuando visitamos a Kiefer en su estudio de Croissy me quedé impresionada porque había recreado a escala real las salas de este centro con la selección de obras idóneas”, remarca Hortensia Herrero sobre el proceso de diseño de la exposición. El recorrido propone una experiencia casi inmersiva que trasciende lo expositivo para convertirse en una intervención de escala arquitectónica, donde historia, paisaje y mitología se entrelazan.
La relación entre Hortensia Herrero y el artista se remonta a una década atrás, cuando la coleccionista incorporó su primera obra a la colección, Böse Blumen. Este vínculo, consolidado a lo largo del tiempo, ha hecho posible la llegada de esta exposición a Valencia. “La primera vez que vi la obra de Anselm Kiefer, con esa fuerza, me atrapó. Su arte tiene algo que te hace sentir, concentrarte y meterte dentro de la obra”, afirma Hortensia Herrero.
Historia, paisaje y mitología
Las obras de Kiefer presentes en la colección Hortensia Herrero y expuestas en la sala noble del antiguo palacio –Böse Blumen, Walhalla y Der Tod und das Mädchen– son el origen sobre el que se ha desarrollado esta exposición que pretende ahondar en temas como la historia, pero también la literatura, la naturaleza, la música y la mitología.
Entre las obras, muchas de las cuales salen por primera vez de su estudio, podemos encontrar Elektra, Dryad y Danaë con referencias a mitos griegos. Otras obras como Böse Blumen, Für Walther von d. Vogelweide y Wer jetzt keines Haus hat, baut sich keines mehr están inspiradas en la poesía, de Baudelaire, Walter von der Wogelweide y Rilke respectivamente. En el caso de Der Tod und das Mädchen es la música, en concreto de Schubert, la fuente de inspiración.
Además, el visitante también puede disfrutar de una de sus vitrinas, Johannis Nacht, con helechos en su interior o de Himmel–Erde (1974), la pieza más antigua de Kiefer presente en esta exposición, entre otra obras.
Danaë, una obra monumental por primera vez en Europa.Entre las piezas destacadas se encuentra Danaë, una de las obras más grandes realizadas por el artista hasta la fecha —más de trece metros de ancho— que puede verse por primera vez en Europa.
En esta obra, Kiefer reproduce el interior del aeropuerto de Tempelhof en Berlín y, al mismo tiempo, hace referencia al mito de Dánae en forma de una lluvia dorada que cae sobre el cuadro. Según la mitología griega, Zeus se transformó en lluvia dorada para visitar y fecundar a Dánae, quien se encontraba recluida en una torre para evitar que tuviera descendencia. Esta obra tan solo se ha visto en una exposición en Nueva York en 2022 y podrá verse ahora por primera vez en Europa.
Sobre Anselm Kiefer
Kiefer recibió el Premio Praemium Imperiale otorgado por Japón en 1999, y en 2008 fue galardonado con el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. En 2007 se convirtió en el primer artista desde Georges Braque en recibir un encargo para una instalación permanente en el Museo del Louvre de París, y en 2018 su escultura site-specific Uraeus se exhibió frente al Rockefeller Center de Nueva York. En 2020, el presidente francés Emmanuel Macron encargó a Anselm Kiefer la realización de una instalación permanente para el Panteón de París.
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