Hablando del verano con Alicia, le dije que me gustaría estar en su pueblo para "la fiesta del barrio" y también ir a Astorga. No recuerdo bien, bien por qué he pensado en ir a Astorga. Me dijo que le parecía bien y así quedamos. En julio, volvimos a hablar de mi viaje y le dije que había decidido ir a Oviedo, que iría directamente desde aquí y que luego cogería un tren.Cual fue mi sorpresa, cuando me dijo que me acompañaba, que fuera primero a su casa y luego, iríamos en el tren. Yo no les había dicho nada porque sé que ellos ya habían visto los monumentos prerrománicos que están cerca de la capital del Principado: Sta María del Naranco y San Miguel del Lillo. Yo no los pude visitar cuando estuve en Oviedo en 2023 porque los estaban restaurando, me llevé una buena desilusión, por eso, ahora, ha sido mucha la ilusión de poder visitar estos edificios Patrimonio de la Humanidad y únicos en el mundo y que yo recordaba desde que estudiaba Historia del Arte con la profesora Helena. Echamos toda la mañana porque tuvimos que esperar a la siguiente visita y luego al autobús que tardó un poco. Nos dejó en la calle Uría, que está llena de tiendas y gentes. Cerca está el Hotel Reconquista, donde fuimos a comer; fue un detalle de Alicia para con nosotros. La comida correcta. Salimos y fuimos a tomar el café a la confitería Rialto y a comprar unas Moscovitas. Luego, a buscar unos Carbayones a la confitería Camilo de Blas. Y seguimos paseando por Oviedo, pasamos por el teatro Campoamor y los jardines. El tiempo nos acompañó y Oviedo es una ciudad agradable.
Tampoco recuerdo por qué decidimos pasar un día a León. Pero el caso es que allí fuimos. En tren, es rapidísimo y cómodo. José conocía la ciudad y enseguimos nos presentamos en el puente sobre el río Bernesga y de allí al centro en un periquete. Mi intención primera, era visitar la catedral, sobre todo la catedral, pero como nos pillaba de camino La Real Colegieta de San Isidoro, decidimos visitarla.
Una maravilla, de verdad que sí, además el guía era estupendo. Después pasamos delante de la Casa de Botines y paramos para visitarla.
Una maravilla, de verdad que sí, además el guía era estupendo. Después pasamos delante de la Casa de Botines y paramos para visitarla.
Seguimos por la calle Ancha, hasta llegar a la plaza de la catedral, y lamentablemente, no son dejaron pasar poque había una boda. Una pena enorme. Volviendo, decidimos tomar un aperitivo en el barrio Húmedo, en un sitio que quiso José porque lo había visto en el tele regional. No fue extraordinario y, además, tuvimos que esperar, por lo que tuvimos que coger un taxi para ir a comer. Alicia nos dio una gran sorpresa porque había reservado en el Parador San Marcos. Es precioso y la comida muy rica.
Como estaba relativamente cerca el Museo de Arte Moderno, el MUSAC Alicia me acompañó a visitarlo. Estaba más lejos de lo que creímos, hacia un sol de justicia y llegamos muy cansadas. Entramos gratis las dos. Es más grande de lo que creía y me sorprendieron algunas de las instalaciones y exposicones:Carlos León, Lugar del elogio. Ana Laura Aláez, Pabellón de escultura: refugio e intemperie.
¿No hay nada como el hogar? Colección MUSAC: Xoana Almar and Miguel Peralta (Cestola), Lara Almarcegui, Sara Alonso, Xoan Anleo, Alexander Apóstol, Dan Attoe, Javier Ayarza, Shoja Azari, Gabriele Basilico, Sergio Belinchón, Jordi Bernadó, Carolina Caycedo, Elena Fernández Prada, Antonio Guerra, Chus Gutiérrez, Diango Hernández, Concha Jerez, Cristina Lucas, Enrique Marty, Mateo Maté, Concha Pérez, Tito Pérez, Concha Prada, Lara Ruiz, Hiraki Sawa, Montserrat Soto, Rirkit Tiravanija y María Zárraga.
Casi sistemas. Colección MUSAC: Ai Weiwei, Julieta Aranda, Lara Favaretto, Joan Fontcuberta, Piero Golia, Candida Höfer, Julie Mehretu, Mitsuo Miura, Ian Monroe, Pedro Mora, Vik Muniz y Julian Opie.
Al terminar, fuimos para la estación, nos iban a llevar en taxi porque están arreglando la línea férrea. La vuelta se hizo larga.
A la semana siguiente, fuimos a Astorga. Es una cuidad con una catedral impresionante, de verdad y el Palacio Episcopal es muy interesante, la guía muy profesional. Me gustó mucho. Lo único que hizo un día de mucho calor y nos fundió. Comimos, tomamos el café y volvimos para casa porque ya no podíamos más.
De esta mamera, y sin haberlo previsto, hemos visitado en dos años las tres obras de Gaudí fuera de Cataluña: el año pasado El Capricho de Comillas, y este, la Casa Botines de León y el Palacio Episcopal de Astorga. El año en el que se celebra el centenario de su muerte, 10 de junio de 1926.
Ya de vuelta, me paré un momento en Madrid. Desde la pasada Semana Santa, que no me pasaba por la capital. Creí que no me iba a dar tiempo, pero bajé en Sol. Es siempre agradable pasear por Madrid, así cumplí con lo que se está conviertiendo en una tradición y todo gracias a Alicia también. Espero seguir cumpliendo con ella, a pesar de lo que pueda ocurrir..
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