"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









domingo, 16 de octubre de 2011

KATHERINE PANCOL - III


Les écureuils de Central Park sont tristes le lundi. Las ardillas de Central Park están tristes los lunes.

" Il y a bien une vie que je finirai par vivre pour de bon, nom?"
 Bernard- Marie Koltès.



Con este título tan sugestivo, Katherine Pancol, coloca la tercera entrega sobre los avatares cotidianos de Joséphine Cortès y de todos los personajes que la rodean.

En este tercer volumen, hay dos aspectos a destacar: el primero que el peso de la acción recae en la segunda generación, en los jóvenes, y el segundo que París pierde algunas notas de protagonismo, para cedérselo a Londres y Nueva York, que son los lugares por donde se va ir moviendo esta troupe que envuelve a Joséphine.

El libro lo encieta Hortense quien se ha trasladado a Londres para estudiar diseño, y como está decidida a hacerse un hueco en el mundo de la moda, consagra toda su energía en este empeño. Su carrera está por encima de todo y no quiere que nada ni nadie le distraiga de este objetivo y por lo tanto, en su vida no tienen cabida lo sentimientos, -al menos en teoría- que considera un signo de debilidad,  lo que, además, le recuerda a su madre y ella no quiere parecerse en nada a  Joséphine . Luego vendrán, Gary que siente la necesidad de encontrar sus orígenes familiares, de despegarse de su madre y de tomar sus propias decisiones; Zoé sigue siendo sensible y entrañable; Alexandre a quien no le gusta que su casa esté tan vacía, convence a su padre para llenarla de personas; y por último el pequeño genio, Junior Grobz, el ‘ángel de la guardia’ de toda la familia.

Los progenitores de todos estos chicos siguen con sus historias pero quedan en un segundo plano, salvo Shirley y tal vez Marcel, quienes pasan por  nuevas situaciones personales, la primera y empresariales el segundo. Se hace alusión y se rescatan  situaciones y personajes de las dos novelas anteriores pero, no hay mayores sobresaltos, los buenos siguen siendo buenos, aunque evolucionan un poquito y los malos siguen siendo malos, malos.

La autora vuelve a utilizar el recurso de hacer saltos hacia el futuro, poniendo en labios de los personajes lo que cuentan hacer dentro de un tiempo, que está bien logrado y el de incluir un relato, -el nuevo libro de Jo- dentro de la historia principal que no está del todo acertado porque, en esta ocasión,  ralentiza demasiado el ritmo de la historia en un intento de alargar la acción  añadiendo páginas que acaban siendo innecesarias, excesivas.
Las ardillas de Central Park están tristes los lunes,  es el más flojo de los tres libros, tal vez sea porque es el de mayor extensión y controlar más de 900 páginas no es tarea fácil, -a veces, Pancol comienza a desarrollar un acontecimiento que de repente, abandona- y también porque me recuerda a lo que pasa en los culebrones de la tele, te pasas viendo capítulos y capítulos para que al final se resuelva  todo el entramado que, parecía complicado, en diez minutos de una manera  ingenua y casi fortuita.

Para los que busquen ese toque romántico, que sepan que la autora lo ha tenido presente y todos los personajes quedan emparejados, también que los malos reciben su castigo, aunque liviano gracias a  la generosidad de los 'buenos'.

En definitiva, con  Las ardillas ... te entretienes, pasas el rato, puedes entresacar algunas frases interesantes, pero nada más. Yo sigo prefiriendo la Katherine Pancol de Un homme à distance. Al parecer, después de Las ardillas..., la autora  ha decidio dejar descansar a Joséphine Cortès y a  todos los animalitos que le han servido para dar título a sus libros.


KATHERINE PANCOL.

Les écureuils de Central Park sont tristes le lundi.
Le livre de Poche nº32281 .
960 pages.
Date de parition: 01.06.2011.

Las ardillas de Central Park están tristes los lunes.
La esfera de los libros.
808 páginas.
Fecha de aparición: 04.10.2011
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miércoles, 12 de octubre de 2011

AUGUSTO MONTERROSO



EL ECLIPSE


Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol.

Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

—Si me matáis —les dijo— puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.




Augusto MONTERROSO. Obras completas (y otros cuentos)



domingo, 9 de octubre de 2011

ANIMALARIO VARIOPINTO



Durante una conversación animada:

- […]
- ¡Qué burra eres!

- Burra no,  algo exagerada sí. Gracias a que distorsiono la realidad, ésta se vuelve caricaturesca, grotesca y provoca hilaridad, hace reír, como estás haciendo tú ahora. Si te lo contara en otro tono, no tendrías ni pizca de ganas de reírte y estaríamos hablando del mismo tema.

- (Silencio reflexivo).



jueves, 6 de octubre de 2011

EL CAIRO, 678


678, traducida por El Cairo, 678 está basada en la historia real de tres mujeres que sufren acoso sexual, en diferentes grados, en la capital egipcia y de cómo reaccionan ante esos hechos. La cifra, 678, hace referencia a la línea de autobuses que una de las protagonistas, Fayza musulmana practicante, coge todos los días para ir a su trabajo y donde sufre este acoso. Para evitarlo, decide tomar taxis, pero esto tendrá consecuencias muy severas para el presupuesto familiar y tiene que volver a la pesadilla de coger el autobús. Como considera que es un tema tabú, no lo comenta con nadie ni siquiera con su marido, con el que empieza a ser poco amable. Éste no entiende nada de nada.

Un día, escucha, en la tele a Seba, una joven acomodada quien, en su día, fue también víctima de abusos por parte de un grupo de hombres. Seba, a través de su programa, pretende concienciar a las mujeres de que no tienen que soportar abuso ninguno y les anima a que se defiendan. Fayza va a verla y después de la conversación que mantienen, decide pasar a la acción: empieza a clavar alfileres e incluso navajas  en los muslos a sus agresores del autobús.

Estos hechos causan gran revuelo en el país de tal forma que se abre una investigación. El comisario encargado es Essam, un policía astuto y un tanto atípico; es sensible al caso pero lo trata de forma muy profesional. Al mismo tiempo, se nos muestra la relación que el comisario mantiene en su hogar con su mujer de la que piensa que es su baluarte sempiterno.

De forma paralela, se nos cuenta también la situación de Nelly, la más joven de las tres, que también sufrió abusos y que, de forma decidida, ha llevado su caso ante la justicia,-algo muy poco habitual en el país-; se siente respaldada por su familia y por su novio, hasta que su futura familia política empieza a sopesar las consecuencias que tal acción puede tener sobre el porvenir de su hijo y por tanto, para el nombre de la familia. Ella resiste la presión de su entorno y el de sociedad entera, su caso se convierte en asunto nacional.

La película, que para una mentalidad occidental puede parecer que trate el tema de una forma tibia, ha levantado ampollas en Egipto, pues la cinta deja a las claras la situación de desamparo social que sufren las mujeres, pero también judicial ya que, la justicia sólo aplica la ley si sus causas están "respaldadas" por un hombre, porque las mujeres solas no consiguen de las leyes/hombres que cualquier tipo de abuso que sufran, sea reparado.


El Cairo 678.
Título original: 678.
Dirección y guion: Mohamed Diab.
País: Egipto. Duración: 100 min.
Género: Drama.
Interpretación: Nelly Karim (Seba), Bushra (Fayza), Nahed El Sebai (Nelly), Omar El Saeed, Basem El Samra, Ahmed El Fishawy, Maged El Kedwany.
Estreno en Egipto: 22 Diciembre 2010.
Estreno en España: 9 Septiembre 2011.

* Premios:
Festival internacional de Dubai 2010.
    Mejor actor : Maged El Kedwany.
    Mejor actriz: Bushra.


sábado, 1 de octubre de 2011

¿ÁGUILA O POLLO?


Érase una vez un hombre, que mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho. Se lo llevó a su casa y lo puso en un corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a conducirse como estos.
Un día. un naturalista que pasaba por allí le preguntó al propietario por qué razón un águila, el rey de todas las aves y los pájaros, tenía que permanecer encerrada en el corral con los pollos.

- Como le he dado la misma comida que a los pollos y le he enseñado a ser pollo, nunca ha aprendido a volar- respondió el propietario-. Se conduce como los pollos, y por tanto, ya no es un águila.
-Sin embargo, insistió el naturalista, tiene corazón de águila y, con toda seguridad, se le puede enseñar a volar.

Después de discutir un poco más, los dos hombres convinieron en averiguar si era posible que el águila volara. El naturalista la tomó en sus brazos suavemente y le dijo: "Tú perteneces al cielo, no a la tierra. Abre las alas y vuela". El águila, sin embargo, estaba confusa no sabía qué era y, al ver a los pollos comiendo, saltó y se reunió con ellos de nuevo.

Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó al águila al tejado de la casa y le animó diciéndole: "Eres un águila. Abre las alas y vuela". Pero el águila tenía miedo de su yo y del mundo desconocido y saltó una vez más en busca de la comida de los pollos.

El naturalista se levantó temprano al tercer día, sacó al águila del corral y la llevó a una montaña. Una vez allí, alzó al rey de las aves y le animó diciendo: "Eres un águila. Eres un águila y perteneces tanto al cielo como a la tierra. Ahora, abre las alas y vuela".

El águila miró alrededor, hacia el corral, y arriba, hacia el cielo. Pero siguió sin volar. Entonces, el naturalista la levantó directamente hacia el sol, el águila empezó a temblar, a abrir lentamente las alas y finalmente, con un grito triunfante, se  echó a volar alejándose en el cielo.




sábado, 24 de septiembre de 2011

FRANCISCO DE QUEVEDO

À Àlex et Inés, le jour de leur mariage, malgré la pluie.


Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso linsojera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo, Sonetos.

martes, 20 de septiembre de 2011

EL HOMBRE DEL SACO

Cuando era pequeña, nos juntábamos los primos en casa de la abuela y , cuando no nos portábamos muy allá, mi abuela nos decía que si no corregíamos nuestra actitud vendría el hombre del saco y nos llevaría al bosque. Este recurso no era muy eficaz porque sólo nos hacia parar las tres primeras veces, después...¡Qué risa!

Cuando te vas haciendo mayor, te das cuenta de que somos nosotros los que nos hemos convertido en el hombre o la mujer del saco y no porque arrastremos un fardo lleno de criaturas castigadas al bosque, sino una mochila, una bandolera o un bolso que todos llevamos con más o menos gracia y que día a día vamos llenando de un montón de cosas, sin darnos cuenta de todo el peso que llevamos sobre nuestras sufridas espaldas y poco a poco, nos vamos acostumbrando a este peso y a las molestias que nos ocasiona. A veces, estas molestias se convierten en persistentes e intentamos aliviarnos con remedios caseros, casi siempre pasajeros que producen un alivio momentáneo; pero el peso sigue allí, la causa no se he modificando. Por las noches, llegamos demasiado tarde y demasiado cansados; por las mañanas, vamos demasiado de prisa para mirar lo que arrastramos, que siempre es lo mismo  ya que, aunque cambiemos de bolso, volvemos a poner lo que estaba en el otro, por si acaso.

Llega un día en el que nos concedemos el tiempo para echar un vistazo sobre lo que hay dentro: monedero, llaves, kleenex, chicles, libreta, boli, tarjeta de transporte, móvil,  gafas. Vale, esto es imprescindible. ¿Y lo demás? Nos ponemos a remover y van apareciendo números de teléfono anotados con urgencia en un trozo de papel, tarjetas de fidelidad de los más variados establecimientos, fotos, tiques de compras, de restaurantes, de cafés, de películas de cine compartidos … y son estos los que, de repente, se nos antojan fastidiadísimos. No son otra cosa que ecos de momentos pasados, que no forman parte ya de nuestro presente. Son el estorbo que nos fastidia la espalda.

Tal vez, merezca la pena, ahora que comienza una nueva temporada, hacernos el propósito de revisar nuestros bolsos antes de que sintamos la más  leve molestia y no dejar que se vayan llenando de futilidades animadas de ayer y hoy para poder seguir más cómodos en nuestro deambular cotidiano.



miércoles, 14 de septiembre de 2011

JORGE LUIS BORGES




"A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores. [...].
Leer, por lo pronto, es una actividad posterior a la de escribir: más resignada, más civil, más intelectual."






J. L. Borges. Historia universal de la infamia. Prólogo a la primera edición.


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jueves, 8 de septiembre de 2011

TOULOUSE, "LA VILLE ROSE"


Desde la terraza de Les Galeries Lafayette, la vista sobre la ciudad es sorprendente. Después de largas jornadas de pródigos recorridos, subir hasta aquí, sentarse, acompañarse de un té verde Kusmi y contemplar como a la caída del sol, los rayos acarician suavemente los tejados, es regalarse un instante mágico que retendrán las pupilas durante semanas.
La vista salta de edificio en edificio, de tejado rojo en tejado rojo una y otra vez hasta toparse con torres distinguidas y campanarios emblemáticos. Son los monumentos más representativos de la cuidad: le Donjon du Capitole, le couvent des Jacobins, la Basilique de St. Sernin, le musée des Agustins, la cathédrale de St. Étienne. Desde estas alturas, podríamos decir que es como si cada uno de ellos pretendiera elevar hacia el cielo su singularidad y ejemplificar con ello esa mezcolanza que es característica  de la ciudad.

Desde lo alto, también podemos seguir el serpenteante trazado de sus calles que  tantas veces hemos recorrido y que nos han llevado a descubrir encantadores rincones de la ciudad; o los mercados des Carmes y de Victor Hugo rodeados de simpáticos restaurantes en los  que se puede degustar alguna de las exquisiteces culinarias de la región: foie gras, cassulet, quesos, embutidos,… todo ello regado con un buen vino du Sud-Ouest; o a  percatarnos de que Toulouse es la ciudad de las violetas: souvenirs, perfumería, repostería, miel, tés, mostazas, mermeladas, licores, siropes,...  todos, con esencia de violeta.

Mucho más allá, la vista intuye La Garonne, el gran Garona, la señorial cúpula de La Grave es desde aquí la referencia. El río corresponde a la ciudad como correponden sus rojos ladrillos. Los tulusanos se acercan a sus márgenes buscando el frescor que se desprende de su caudaloso cauce para aliviar los rigores del calor de estas tardes de verano. Es agradable sentir la ligera humedad del césped, descansar en alguna de sus tumbonas, charlar, leer frente a sus aguas o mirar como los más jóvenes aprovechan la bonanza de la estación para disfrutar de juegos al aire libre. Al caer la tarde, estas mismas orillas se llenan de paseantes.
No obstante, para aquellos que prefieran aguas menos bravías, Toulouse cuenta con otra vía  fluvial, El Canal du Midi, que ha sido declarado por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.

De vuelta a nuestro té, nos damos cuenta de que abajo, el bullicio ha   ido aumentando y  recordamos que estamos en pleno centro y que a esta hora es aquí donde se cruzan los tulusanos, para quienes la jornada se ha acabado, con los turistas que buscan una tranquila terraza donde reposar su cuerpo después de todo el día de visitas y de deambular por las  bellas calles de la  Ville Rose. Ha llegado la hora de reponer fuerzas. Es, en este momento, en el que las cálidas y temblorosas luces de la velas alumbran las mesas de los restaurantes de las mil y una placitas que salpican los rincones de la ciudad o que rodean la impresionante plaza du Capitol que, a modo de ágora, invita a todos los paseantes a hacer allí un último descanso y charlar, de forma distendida, de los pormenores de la jornada que termina. La Croix de L'Occitane, la croix de Toulouse, en bronce pulido, que se extiende en el suelo, recuerda que Toulouse es una ciudad de acogida, donde todo aquel que hasta ella se llega, es bien recibido.



Toulouse, La ville rose, lo podéis encontar también en: http://turismodefrancia.blogspot.com/p/viajeros.html



TOULOUSE, "LA VILLE ROSE" en atención a:









jueves, 1 de septiembre de 2011

SOFI OKSANEN - PURGA

 
Purga es la tercera novela de la autora finesa Sofi Oksanen. La obra nació como una obra teatral que alcanzó gran éxito. Posteriormente la autora la fue desarrollando hasta convertirla en una novela.

Purga está dividida en cinco partes; cada una de ellas en cortos capítulos fechados y con títulos. Unos muy sugerentes: Una chica como un día de primavera, El miedo vuelve a casa por la noche. Otros más descriptivos: Olor a hígado de bacalao, Luz amarillenta de una lámpara. Algunos enigmáticos: ¿Por qué Zara no se había matado antes?, El amargo precio de los sueños...

Cada una de las partes se inicia con una especie de carta del diario de Hans Pekk. La  primera está fechada en mayo de 1949 y sólo después de ir leyendo la novela, éstas empiezan a tener sentido en el conjunto de la historia, porque, aunque la historia tiene dos protagonistas femeninas: Aliide y Zara,  hay otros personajes con un peso fundamental en el desarrollo de la  trama.

La historia comienza en 1992 en una aldea de una zona rural del oeste de Estonia en la que vive una apacible anciana Aliide Truu, que pasa sus días preparando sus conservas y mermeladas para el invierno. Hasta allí llega, en muy malas condiciones, Zara, una joven rusa que ha conseguido escapar de sus proxenetas. Zara pide ayuda a Aliide, que la acoge en su casa, no sin ciertas reticencias. Aliide no sabe quién es Zara, ni los vínculos que las unen, pero la joven sí sabe quién es Aliide. Es muy interesante ver cómo ninguna de las dos se fía de la otra y como interpretan los actos y las intenciones de la otra según sus limitados y personales parámetros vitales.

Este encuentro generacional le sirve a la autora para alternar presente con saltos al pasado. Unas veces, los saltos no están muy alejados en el tiempo si tienen como protagonista a Zara. Otras veces, si tienen que ver con Aliide, los hechos rememorados son más lejanos y ligados a las vicisitudes del devenir histórico de Estonia y al de la familia de Aliide. La historia familiar, cuajada de celos, envidias y traiciones, se fragua dentro del clima creado  por el régimen dictatorial y represivo de la Unión Soviética de Stalin y de sus sucesores en "los países satélites",  donde no tenían cabida ningún disidente y donde  las denuncias eran frecuentes. El libro finaliza con la reproducción mecanográfica de informes confidenciales de los servicios secretos.

El título de la novela guarda cierta dosis metafórica. Según la autora, Purga hace referencia al verbo purgar: limpiar, lavar, desinfectar; pero también a purificar étnicamente, como lo entendiera Stalin. La novela retrata cuidadosamente la barbarie de la despiadada dictadura estalinista, que modeló el comportamiento de ciertos individuos: el de los verdugos, hombres que se creían intocables y que cometieron brutales y atroces actos; y en consecuencia, el de sus víctimas, que mirarán siempre al suelo; el miedo, la vergüenza y la aversión les acompañarán el resto de sus vidas; aunque llega un día en el que la vida les permite resarcirse. La violencia, la humillación, la vejación que sufrieron fueron demasiado importantes. Los sufrimientos perduran en sus memorias.


 
PURGA.
Puhdistus.
Sofi Oksanen.
Narrativa. 381 páginas.
Salamandra. Febrero de 2011.
http://www.salamandra.info/titulos.php?titol=697

PREMIOS:

Femina Étranger • Novela FNAC 2010 (Francia) • Consejo de la Literatura Nórdica (2010)
• Runeberg (2009) • Finlandia (2008) • Varjo-Finlandia (2008) • Kalevi Jäntti (2008)
• Mika Waltari (2008) • SSKR/Gran Premio del Club del Libro de Finlandia (2008)
• Kristina de la Universidad de Helsinki (2008) • Premio Varjo-Runeberg (2008)
• Premio Europeo a la Mejor Novela del año 2010.


martes, 23 de agosto de 2011

CICERÓN


"La amistad sólo puede existir cuando los hombres coinciden en sus opiniones sobre las cosas humanas y divinas".

Cicerón.


lunes, 15 de agosto de 2011

ATARDECERES ESTIVALES



Cuando el sol se despide pausadamente desde el horizonte y el cielo se cubre de reflejos rúbeos, rosáceos, anaranjados y violáceos; los  rayos rezagados se van escurriéndo sobre el amarillo pajizo de los campos que se torna asalmonado. Raudos, se cuelan sigilosos por las rendijas que les conceden las ramas y las hojas de los majestuosos chopos,  que ven reflejadas sus frondosas y esbeltas siluetas en las apacibles aguas del Canal. Hasta ellos mismos se sorprenden de la singular belleza de las  imágenes que el cauce les devuelve.
Las aguas, teñidas de una superficial capa clorofila, parecen no inmutarse y en su fluir constante y sosegado es como si se sonrieran de la vanidad de la chopera que, en muchos tramos, se ha inclinado para saludar reverencialmente la gentileza de las aguas.



martes, 9 de agosto de 2011

ANTONIO LÓPEZ

                 


"[...] por primera vez presentí que la corrección no bastaba. ¿Y qué era lo demás? ¿Cómo se podía llegar a conseguir? Yo no lo sabía, pero de golpe me había asomado a lo que es lo único importante, la capacidad para expresar una emoción que primero tienes que sentir, y que es independiente de la habilidad y corrección para copiar el mundo real."

ANTONIO LÓPEZ.



Contemplar las obras de esta exposición de Antonio López te permite comprender y compartir algunas de las afirmaciones que se han hecho sobre él y su obra. Los críticos coinciden en señalar que Antonio López es un Artista, que sus obras son Arte. También apuntan que sus obras tienen algo Místico:  admirar sus obras es suspenderse como en un éxtasis, dicen. Lo cierto es que, ante sus obras, te despreocupas del  tiempo, los pies se te quedan clavados delante de sus pinturas, de sus dibujos, de sus esculturas, de sus bajorrelieves… Miras y miras y no te cansas.  Prolongas ese instante porque la mirada no se agota en una sola visión, en una sola pasada, te das cuenta de que la ojeada ha sido demasiado rápida. Retrocedes y vuelves a mirar. No siempre sabes lo que estás buscando, en lo que quieres volver a reparar, y no es por la rareza de los motivos representados que nos resultan de lo más cotidiano y familiar, sino porque tienes la impresión de que te ha faltado algo por captar, de que algo se te ha escapado, porque son un sinfín los detalles que quedan representados en las telas.

Probablemente estos efectos, estas sensaciones, los consiga la luz. Esa luz  con la que impregna sus cuadros, sus pinturas. Luz del natural que Antonio López se afana para que sea real, objetiva, habitual - al modo de los impresionistas-, pero que, en realidad, es una luz original, especial, que dota a sus instantáneas de una  luminosidad personal, de una  claridad atemporal, y es esa luz la que entra en el espectador, lo cautiva y lo retine allí delante del cuadro.

Mención aparte merecen sus bajorrelieves en diferentes materiales; sus esculturas que, lejos de ser hieráticas, parece que se dirijan al espectador y quieran comunicarse con él; así como sus dibujos, que tal y como afirma el propio artista, no son un ensayo, ni un estudio, sino una obra en sí mismos.

El recorrido se termina con unos cuadros de delicados y frescos motivos florales que impregnan al visitante de un optimismo sosegado en el último tramo de la visita.

La muestra es la retrospectiva por excelencia de Antonio López, en ella se puede encontrar gran parte de sus obras, e incluso las que llevaban un tiempo almacenadas, guardadas o sin terminar porque, para Antonio López un cuadro, una obra casi nunca están acabados.



 Antonio López.
Madrid. Del 28 de junio al 25 de septiembre 2011.

Catálogo de la exposición Antonio López




domingo, 7 de agosto de 2011

FERNANDO SAVATER (II)


Mientras está solo, Robinson se enfrenta a cuestiones técnicas, mecánicas, higiénicas, incluso científicas, si me apuras. De lo que se trata es de salvar la vida en un medio hostil y desconocido. Pero cuando encuentra la huella de Viernes en la arena de la playa empiezan sus problemas éticos. Ya no se trata solamente de sobrevivir, como una fiera o como una alcachofa, perdido en la naturaleza; ahora tiene que empezar a vivir humanamente, es decir, con otros o contra otros hombres, pero entre hombres. Lo que hace "humana" a la vida es el transcurrir en compañía de humanos, hablando con ellos, pactando y mintiendo, siendo respetado o traicionado, amando, haciendo proyectos y recordando el pasado, desafiándose, organizando juntos las cosas comunes, jugando, intercambiando símbolos ...

Fernando Savater, Ética para Amador.

lunes, 1 de agosto de 2011

Les petits mouchoirs - Pequeñas mentiras sin importancia


Como Pequeñas mentiras sin importancia ha sido traducida Les petits mouchoirs, película del  actor y director francés Guillaume Canet.
La película cuenta como un grupo de amigos, ricos parisinos, tiene por costumbre pasar las vacaciones estivales juntos, en la mansión de uno de ellos, en Cabo Ferret al sur de la costa atlántica francesa.
A pesar de que el grupo es muy heterogéneo se habían divertido juntos: les gusta el mar, las excursiones en barco, tumbarse a la bartola, las charlas  sin importancia,...
Sin embargo, este año va a ser un año diferente. Uno de ellos, Ludo, sufre un grave accidente de tráfico unos días antes de su partida. El resto se plantea quedarse en París, pero al final llegan a la conclusión de que no pueden hacer nada por él quedándose y deciden marcharse, a pesar de todo. Este hecho y todos los acontecimientos que van ocurriendo durante los días de vacaciones van a hacer que esos días de descanso no sean tan placenteros como los de  los años anteriores.
Las peculiaridades personales, las pequeñas mentiras, el juego de apariencias que todos aceptan, van a ir dejando a las claras que llevan unas vidas un tanto frívolas y que su amistad no está a la altura de las circunstancias.
El contrapunto a toda esta superficialidad lo pone un lugareño, un ostricultor, Jean-Louis, que, en palabras el propio director: “es como la conciencia del grupo, no tiene miedo a decir la verdad, es un hombre recto, lleva una vida modesta y aunque los aprecia, nos les deja pasar ni una y les enfrenta a sus contradicciones, a sus pequeñas cobardías y egoísmos". Este mensaje, de que es en las gentes de provincias donde residen los valores más humanos, los auténticos, está presente con relativa frecuencia en el cine francés actual, recuerdo  Dialogue avec mon jardinier, Le fils de l'épicier, Villa Amalia o Le refuge, por citar algunos títulos.

Esta larguísima película se hace llevadera gracias a que Canet combina acertadamente momentos de satisfacción y esparcimiento con momentos de aflicción y tristeza y sobre todo, gracias a las buenas interpretaciones del plantel de actores que logró reunir. Sus personajes se hacen creíbles; por momentos son valientes y nobles, por momentos comodones y egoístas.

No obstante, al acabar de ver la película, se tiene la impresión de que el tema principal queda difuminado entre tantos momentos triviales; e incluso el final se siente precipitado y poco sorprendente. Si Canet hubiera ahorrado varios metros de película, el resultado no hubiera variado sustancialmente.




Les petits mouchoirs - Pequeñas mentiras sin importancia.
Director: Guillaume Canet.
Protagonistas: François Cluzet, Marion Cotillard, Benoît Magimel, ...
Género : Comedia dramática.
Duración: 02h34min.
Francia. 20 octobre 2010

jueves, 28 de julio de 2011

HENRY MOORE y el cordero de...


Esto es lo que acaeció,  por más increíble que me parezca durante la visita a  la exposición dedicada a la obra gráfica de Henry Moore, el más importante escultor británico del siglo XX:
A las doce de la mañana, la sala no está muy concurrida, sólo una mamá con su hija pequeña y yo. Después de un tiempo, salen. Me quedo sola. Prosigo la visita del medio centenar de grabados del escultor sobre figuras femeninas o de madres con sus hijos, principalmente.
En un momento dado, veo al responsable de la exposición encaminarse, con paso decidido, hacia la puerta de entrada que está a mi espalda. Se dirige a una persona que acaba de entrar en voz alta:

- No está permitido entrar animales a la exposición.
- Pero, éste no es un animal cualquiera -le responde  un hombre con gafas, bastante alto y tocado con un sombrero de ala ancha del que penden varias cintas de colores-, éste es el Cordero de Dios -le contesta. 
Bajo la mirada y me encuentro, ¡Oh Dios!, un corderito blanco salpicado de motas amarronadas, que camina, a sus anchas, encantado con el repiqueteo de sus pequeñas pezuñas sobre la tarima de la sala. Mira a todos los lados.
El hombre del sombrero se dirige hacia mí para mostrarme una foto que tiene enrollada en forma de papiro y me dice:

- Sólo había uno bueno y lo mataron.

Miro la foto. Representa a Jesucristo.

- Lo siento, pero…

No puedo terminar la frase, el responsable de la sala se interpone entre nosotros y le dice, cordialmente, que tiene que salir. Lo acompaña hasta la puerta. El hombre del sombrero y del corderito se hace ligeramente el remolón.
Se quedan hablando en el umbral de la  puerta de entrada. De refilón, oigo algún comentario devoto más y algo sobre turismo rural de no sé qué provincia. El responsable de la sala aguanta con cortesía la alocución, que se prolonga unos minutos. Se despide, cierra la puerta y me comenta:

- Mira que me han pasado cosas en las exposiciones, pero ¡cómo ésta…! ¡Me han metido  a un corderito en la exposición!

Reímos de buena gana los dos.

- Sí, sí, ¡qué gracia! ¡Un corderito de visita en una sala de exposiciones!
- Es todo un personaje, este hombre. Entre lo que cuenta y el corderito… - me dice.

De nuevo, risas afectuosas. Me despido y salgo. Me voy con una sonrisa en los labios.

Quién hubiera dicho a Henry Moore que un vivaracho corderito visitaría una de sus exposiciones. Sus modelos, en vivo, toman protagonismo.



HENRY MOORE
Obra gráfica original.
Sala de exposiciones de la Iglesia de las Francesas.
Valladolid. Del 29 de junio al 21 de agosto.