Trois amies. Tres amigas.
Dirección: Emmanuel Mouret.
Reparto:Camille Cottin, Sara Forestier, India Hair, Grégoire Ludig, Damien Bonnard,Vincent Macaigne, Eric Caravaca.
Francia, 2024.
Trois amies. Tres amigas.
Dirección: Emmanuel Mouret.
Reparto:Camille Cottin, Sara Forestier, India Hair, Grégoire Ludig, Damien Bonnard,Vincent Macaigne, Eric Caravaca.
Francia, 2024.
Fotógrafo activo en la Cataluña de 1930, Joan Andreu Puig Farran (Lleida, 1904-Barcelona, 1982) no llegó nunca a exponer sus obras, si bien sus fotografías fueron publicadas en revistas y periódicos. Desde 1929 fue reportero gráfico de varios periódicos catalanes (La humanitat, Esplai, El Matí, L’Opinió o La Vanguardia). Con el estallido de la guerra se desplaza a los frentes de Aragón y Mallorca. Al término de la contienda se exilia en Francia. Regresa a Barcelona en 1945, pero ya no puede ejercer el fotoperiodismo y se ve obligado a dedicarse a la fotografía publicitaria y turística: trabaja entonces para marcas como Codorniu o Gallina Blanca y es entonces cuando, con su amigo Antoni Campañà, crea el conocido sello de postales CYP.
Joan Andreu Puig Farran: la década convulsa (1929-1939) recupera el trabajo de este fotorreportero en un periodo histórico de especial turbulencia: los años previos al estallido de la Guerra Civil y su desarrollo hasta 1939. Lo hace a través de numerosas copias de época conservadas en el archivo de La Vanguardia, a las que se suman algunas copias de exposición realizadas a partir de las placas de vidrio que preservaron sus herederos y una selección de los periódicos en los que se publicaron sus imágenes.
Fuertemente vinculada al paisaje y a la historia cultural norteamericana, la obra de Edward Weston, en su extrema simplicidad y originalidad, permite apreciar una perspectiva única en el proceso de consolidación de la fotografía como medio artístico y su relevante papel en el contexto de la modernidad en las artes visuales. La exposición Edward Weston. La materia de las formas está concebida como una antológica que recorre las distintas fases de la producción fotográfica del artista.
Pionero en el uso de un estilo fotográfico moderno, su recurso a la cámara de gran formato da lugar a imágenes en blanco y negro ricamente detalladas y de una extraordinaria nitidez. Su pericia técnica y su apego a la naturaleza y la forma propiciaron el desarrollo de un trabajo en el que destacan icónicas imágenes de naturalezas muertas, desnudos, paisajes y retratos. Sus imágenes resultan imprescindibles para comprender la nueva estética y el nuevo estilo de vida americano que surge en el Estados Unidos de entreguerras.
La muestra, comisariada por Sergio Mah, está conformada por alrededor de doscientas fotografías agrupadas en siete secciones. El recorrido expositivo se completa con numeroso material de documentación y se concibe desde una mirada europea al legado de la fotografía moderna norteamericana. Un contrapunto estético y conceptual al modernismo fotográfico en Europa que emerge con las primeras vanguardias del siglo XX.
Exposición organizada con el apoyo del Center for Creative Photography de la Universidad de Arizona, Tucson.
- Una exposición muy interesante, una mirada dirigida hacia los paisajes y sus elementos que, vistos a través de los ojos de Weston, nos señalan su belleza natural, cotidiana. Me ha llamado la atención que fotografiase un pimiento, las hojas de las alcachofas, conchas, paisajes áridos en los que destaca un palo, unas piedras, las dunas ondulantes, o también palos arrastrados y amontonados.
Marguerite Yourcenar, Sept poèmes pour une morte.
** Este poema me lo pasó Nùria. ¡Una maravilla!
Antonio Lucas (Madrid, 1975)
CARTA
Tal vez no sé explicarlo,
y aun así podría volar
o hacer de ti el verano,
un septiembre de reírnos bajo el agua,
Tal vez no sepas, pero sabes
que vivir es incesante
y sucede tan sin tregua
que todo lo que empuja te detiene.

Tal vez no sepas, pero sabes
que amar siempre es quedarse,
y un cierto vandalismo de promesas,
volver a conquistar palabras de hace tiempo
y que alguien nos absuelva,
y no temer deriva,
Tal vez no sepas, pero sabes
que el miedo esconde un coro
y es esta misma luz
que nace de nosotros
que el hombre no nació para morir
—así empezó la historia—,pero es rehén de escarnios,
de leyes y tormentas,
del golpe de sed que reúne,
Su activismo es la infancia
y al crecer va cayendo.
Su defensa es flotar, que es destierro del agua.
Su tristeza es saber que vivir no es sagrado.
Y confunde la nada
Y la soledad confunde con no dormir solo.
Un pequeño pueblo de montaña ve tambalear su aparente tranquilidad debido a la revisión de unos hechos ocurridos hace décadas. ¿Por qué necesitamos construir monstruos? ¿De qué nos protegemos? Estas son algunas de las preguntas que formula el nuevo texto de Josep Maria Miró a través de un ambicioso juego formal e interpretativo.
Una madrugada, Santi y Berta, incapaces de conciliar el sueño, se desvelan y mantienen una conversación. Algo les inquieta. Tiene que ver con lo que son hoy y con el pequeño pueblo en el que viven. También con la reaparición en sus vidas de alguien a quien en el pueblo bautizaron como “el Monstre” después de su desaparición hace casi veinte años y de uno de los capítulos más oscuros y turbios ocurridos en este sitio.
El Monstre es un texto para tres intérpretes que transita por la oscuridad individual y colectiva de una comunidad, en una apuesta radical y esencial por el lenguaje como vertebrador de la teatralidad.
Una puesta en escena minimalista, en la que la palabra es el valor absoluto de la obra.
Los libros que he leído estos últimos meses son todos míos y recientes. Han cuatro y han sido los siguientes:
Sandrine Collette - Madelaine avant l'aube, prix Goncourt des lycéens 2024, que me lo regaló Ignasi en navidades. Cuando me regalan un libro procuro leer lo más rápido que puedo por cortesía; pero este libro tuvo que esperar un poco porque estaba leyendo El tiempo de los lirios que me lo había regalado Núria por mi cumpleaños. Madelaine avant l'aube,no esa novela difícil de leer, pero la historia no es amable. Los protagonistas están sometidos a la rudeza de las relaciones humanas en un medio rural muy duro y adverso.
María Belmonte El murmullo del agua. Fuentes, jardines y divinidades acuáticas. Este libro es un libro bonito, en el que el agua, en sus diferentes usos y presentaciones, le sirve a la autora para armar una historia de un libro que tiene otros libros y otros escritores dentro.
Vicente Valero. El tiempo de los lirios un libro bonito ya se nota desde la delicadeza del título, El tiempo de los lirios, que hace referencia al S.XIII, a San Francisco de Asís tan presente todavía en los pueblos y ciudades de la región italiana de la Umbría. Otro libro con el que aprendes muchas cosas.
El último libro que he leído esta primavera ha sido otro de esta autora que tanto me gusta, Natalia Ginzburg, El camino que va a la ciudad y otros relatos. Lo leí durante un viaje en tren con retraso, por supuesto. Gracias a esta lectura, la espera se hizo más llevadera. Dice Italo Calvino en la faja roja del libro: «Ginzburg recrea los sentimientos y las relaciones, las simpatías y antipatías, los amores y odios de todas las familias, tan predecibles y caprichosos, pero también, una generación tras otra, la singularidad de los hijos» y estoy de acuerdo.
Colocaré todos estos libros y buscaré otros, a ver qué acabo leyendo este verano.
Tirando de diversos hilos, con un estilo ameno y una prosa nítida y elegante, Valero capta el encanto de una región fértil e inquieta, en el plano espiritual y en el artístico, a la que tanto debe la cultura europea.
Os doy las gracias a todos.as por las alegrías que me habéis dado y por las que me seguís dando.
Muchas gracias.
He tardado mucho en hacer esta entrada con los libros que leí en el invierno, de algunos no recuerdo ya algunos detalles. La elección de estos libros ha sido, como siempre, arbitraria, según han ido cayendo en mis manos. Unos son libros que tenía en casa, otros los compré recientemente, uno es actual, el resto no tanto e incluso hay clásicos y dos los encontré en la biblioteca de casualidad.
El primero fue un libro Peter Camenzind de Hermann Hesse que compré con mi amiga Fina. Lo elegí porque H.Hesse me gusta. En este libro, aparecen ya muchas de las características de las novelas de Hesse. Es una novela de aprendizaje. El protagonista se va de su casa con muchas ganas de vivir con intensidad lo que la vida le depara. Viaja por Alemania, Italia, Francia y Suiza, conoce a varias personas que serán importes para su vida: la pintora Erminia Aglietti, Richard que es pianista y Elizabeth. Durante su viaje por Italia, se hace amigo de Boppi un minusválido con el que aprende que amar la vida es amar a otras personas. Cuando Boppi muerte, Peter regresa a casa a cuidar de su padre. Peter Camenzind es pues una novela de estructura cerrada.
Luego, le siguió Miroir de nos peines de Pierre Lemaitre. Lo tengo en casa desde hace tiempo porque se publicó en 2020, pero no le había llegado el momento hasta que Carme me dijo que ella lo había leído y que le había gustado mucho. Yo sabía que tenía un libro de Lemaitre por leer, pero no recordaba el título. Cuando comprobé que lo tenía en casa, me puse a leerlo. Este libro es el último de una trilogía que está formada por: Au revoir là-haut, prix Goncourt 2013, (me lo regalaron y lo leí hace mucho) y por Couleurs de l'incendie que no he leído. Miroir de nos peines lo vuelve a ambientar en la II Guerra Mundial, Ligne Maginot, combates de les Ardennes y nos enseña la cara menos humana de los seres humanos.
A este, le siguió, un libro muy corto de una de mis autoras favoritas, Valentino de Natalia Ginzburg. La historia la cuenta Caterina, su hermana quien habla de Valentino a quien su padre mima y consiste todo porque espera que un día se convierta en un gran médico. Su familia hace muchos sacrificios, pero a Valentino, esto no le anima a llevar una vida más de acuerdo a lo que se espera de él. Un día anuncia su compromiso con una mujer adinerada diez años mayor que él y poco agraciada físicamente. Para sus padres es un gran revés, pero no así para sus hermanas que sabían que su hermano no estudiaba mucho. Me gusta mucho esta escritora, tiene una personal forma de narrar.
Humillados y ofendidos de Fiodor Dostoievski también lo compré con Fina. Es una novela que va sorprendiendo a medida que la narración avanza: la manera en la que va presentando a los personajes y su alma y como se entrelazan las historias deja una muestra de la sociedad de la Rusia de su época y que, sin embargo, podemos reconocer en nuestros días tanto por su bondad como por su egoísmo.
No recuerdo bien cuándo compré, (creo que lo compré con Fina) este ensayo La ligereza (06-2024) de Juan Cárdenas, pero ahora me da por comprar libros cortos y también leo más ensayos y por eso lo compré. Lo leí con determinación, aunque me llevó más tiempo de lo que a primeras puede llevar leer 136 páginas. Es interesante lo que plantea sobre la literatura y el arte, te toca pensar al leer, o piensas leyendo.
Estas dos novelas últimas, las saqué de la biblioteca. Maldito sea Dostoievski de Atiq Rahimi. De este autor, he leído Terre et cendres (2000) y Syngué sabour. Pierre de patience (2008), premio Goncourt, que me habían gustado mucho. Esta novela tiene la misma trama que Crimen y castigo de Dostoievski porque el protagonista mata a una anciana y luego siente remordimiento y quiere confesar su crimen pero nadie le hace caso, hasta que, a fuerza de insistir, lo juzgan en un sin sentido. Rahimi quiere poner de relieve el resquebrajamiento de la sociedad afgana y lo metida que está la religión en el día a día de la personas de su país. De todos modos, no me gustó tanto como me habían gustado las dos novelas anteriores.
Formas de volver a casa de Alejandro Zambra. Comienza el 3 de marzo de 1985, día del terremoto en Chile, La primera parte de la narración, Personajes secundarios, evoca el mundo de la infancia.La segunda parte del libro es La literatura de los padres; la tercera parte, La literatura de los hijos y la cuarta parte, Estamos bien, donde se retoma la voz narrativa de la segunda parte. Formas de volver a casa acaba con el terremoto del 27 de febrero de 2010, y la reflexión final del autor sobre el motivo que le llevó a escoger la noche del terremoto de 1985 para comenzar su novela: “Durante esa noche tan lejana, pensé por primera vez en la muerte”. Sobre Formas de volver a casa, he leído cosas singulares, desde que es una obra maestra a todo lo contrario. Creo que Zambra es un buen escritor.