"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









lunes, 21 de septiembre de 2026

MARCAPÁGINAS LIX - VERANO

Estos dos primeros libros que he leído esta temporada, los encontré de forma fortuita y me los quedé.

El primer libro fue este volumen de relatos cortos, Los divagantes de Guadalupe Nettel. No conocía a esta autora mejicana y me ha encantado. Hacía mucho que no leía algo así y, de verdad, que está muy bien. Como he dicho, lo encontré sin buscarlo y me llamó la atención el título y porque me gustan los libros de cuentos. Como siempre que encuentro algo que no me suena, le preguntó a Núria que lee muchísimo. Por su supuesto que lo había leído y también le había gustado mucho, y eso que no es una apasionada de los relatos cortos.

Este libro está compuesto por ocho cuentos.
En el primer cuento titulado “La impronta”, cuenta la historia de una joven que descubre que tiene un tío, Frank, que está internado en una clínica. El entendimiento entre ambos es grande porque la protagonista dice que es la primera vez que alguien de su familia no la recrimina que estudie literatura.
El segundo cuento, “La cofradía de los huérfanos”, se narra la vida de un chico huérfano que intenta ayudar a que otros chicos en su misma situación.
El tercer relato, “Jugar con fuego”, cuenta las relaciones familiares en el momento del confinamiento.
El cuarto cuento se titula “La puerta rosada” y trata de las relaciones de pareja.
En el quinto, “Un bosque bajo la tierra” es un hermoso relato en el que se establece una similitud entre un árbol, una araucaria, al que le entra una extraña enfermedad y lo tienen que derribar y la decadencia de una familia.
En “La vida en otro lugar” trata de las relaciones entre matrimonios amigos y sus complicaciones agrandadas por la enfermedad de uno de los cónyuges.
“Los divagantes” es el cuento que da el título al libro, se establece un símil entre los albatros y las familias o personas exiliadas por culpa del peligro que corren en una dictadura, aquí trata de la dictadura de Uruguay.  Parte del relato se desarrolla en la Villa Olímpica de Ciudad de México, lugar donde confluyeron chilenos, argentinos y uruguayos que huían de las dictaduras de sus respectivos países. También se menciona Les fleurs du mal de Baudelaire porque en este poemario hay un poema sobre el albatros.
El último cuento se titula “El sopor” donde se aborda otra vez el tema de la pandemia y de cómo se ve alterada la vida de una profesora de literatura de universidad y su familia. 

El siguiente libro es un buen tocho, La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe. No sé cómo me decidí a comprarlo si los autores americanos no se me dan bien, pero lo compré, y, además, me animé a leerlo durante parte de mis vacaciones. Es una historia que está contada muy bien, creo que esa es la razón por la que no se ha hecho largo porque es un tema ya muy tratado. El protagonista me recuerda un poco al de Crimen y castigo porque al final es ajusticiado, aunque en algunos momentos parece que se va a salvar. Da un poco de pena, alguien que se cree que es más de lo que es y no puede salvarse por no haber hecho "lo correcto". Todos los demás son muy hipócritas y ahí le dejan. El título del libro está tomado de un hecho histórico ocurrido en Florencia en 1497 en la que se quemaron espejos, cosméticos, instrumentos musicales, libros no religiosos y obras de arte en la Piazza della Signoria durante el Carnaval por considerarlos pecaminosos.

El último libro es Le murmure de Christian Bobin. Me gusta mucho este escritor, este poeta porque, aunque no escribe en verso, su prosa es muy bella. Solo diré que es el último libro que escribió antes de fallecer y que yo no lo sabía. Tengo otro libro de Bobin para leer que me lo regaló Fina. A ver si me pongo.


Estos son los libros que he leído durante el verano. Me han gustado. A ver qué rescato de mis estanterías estos próximos meses.


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