"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









sábado, 24 de septiembre de 2011

FRANCISCO DE QUEVEDO

À Àlex et Inés, le jour de leur mariage, malgré la pluie.


Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso linsojera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo, Sonetos.

martes, 20 de septiembre de 2011

EL HOMBRE DEL SACO

Cuando era pequeña, nos juntábamos los primos en casa de la abuela y , cuando no nos portábamos muy allá, mi abuela nos decía que si no corregíamos nuestra actitud vendría el hombre del saco y nos llevaría al bosque. Este recurso no era muy eficaz porque sólo nos hacia parar las tres primeras veces, después...¡Qué risa!

Cuando te vas haciendo mayor, te das cuenta de que somos nosotros los que nos hemos convertido en el hombre o la mujer del saco y no porque arrastremos un fardo lleno de criaturas castigadas al bosque, sino una mochila, una bandolera o un bolso que todos llevamos con más o menos gracia y que día a día vamos llenando de un montón de cosas, sin darnos cuenta de todo el peso que llevamos sobre nuestras sufridas espaldas y poco a poco, nos vamos acostumbrando a este peso y a las molestias que nos ocasiona. A veces, estas molestias se convierten en persistentes e intentamos aliviarnos con remedios caseros, casi siempre pasajeros que producen un alivio momentáneo; pero el peso sigue allí, la causa no se he modificando. Por las noches, llegamos demasiado tarde y demasiado cansados; por las mañanas, vamos demasiado de prisa para mirar lo que arrastramos, que siempre es lo mismo  ya que, aunque cambiemos de bolso, volvemos a poner lo que estaba en el otro, por si acaso.

Llega un día en el que nos concedemos el tiempo para echar un vistazo sobre lo que hay dentro: monedero, llaves, kleenex, chicles, libreta, boli, tarjeta de transporte, móvil,  gafas. Vale, esto es imprescindible. ¿Y lo demás? Nos ponemos a remover y van apareciendo números de teléfono anotados con urgencia en un trozo de papel, tarjetas de fidelidad de los más variados establecimientos, fotos, tiques de compras, de restaurantes, de cafés, de películas de cine compartidos … y son estos los que, de repente, se nos antojan fastidiadísimos. No son otra cosa que ecos de momentos pasados, que no forman parte ya de nuestro presente. Son el estorbo que nos fastidia la espalda.

Tal vez, merezca la pena, ahora que comienza una nueva temporada, hacernos el propósito de revisar nuestros bolsos antes de que sintamos la más  leve molestia y no dejar que se vayan llenando de futilidades animadas de ayer y hoy para poder seguir más cómodos en nuestro deambular cotidiano.



miércoles, 14 de septiembre de 2011

JORGE LUIS BORGES




"A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores. [...].
Leer, por lo pronto, es una actividad posterior a la de escribir: más resignada, más civil, más intelectual."






J. L. Borges. Historia universal de la infamia. Prólogo a la primera edición.


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jueves, 8 de septiembre de 2011

TOULOUSE, "LA VILLE ROSE"


Desde la terraza de Les Galeries Lafayette, la vista sobre la ciudad es sorprendente. Después de largas jornadas de pródigos recorridos, subir hasta aquí, sentarse, acompañarse de un té verde Kusmi y contemplar como a la caída del sol, los rayos acarician suavemente los tejados, es regalarse un instante mágico que retendrán las pupilas durante semanas.
La vista salta de edificio en edificio, de tejado rojo en tejado rojo una y otra vez hasta toparse con torres distinguidas y campanarios emblemáticos. Son los monumentos más representativos de la cuidad: le Donjon du Capitole, le couvent des Jacobins, la Basilique de St. Sernin, le musée des Agustins, la cathédrale de St. Étienne. Desde estas alturas, podríamos decir que es como si cada uno de ellos pretendiera elevar hacia el cielo su singularidad y ejemplificar con ello esa mezcolanza que es característica  de la ciudad.

Desde lo alto, también podemos seguir el serpenteante trazado de sus calles que  tantas veces hemos recorrido y que nos han llevado a descubrir encantadores rincones de la ciudad; o los mercados des Carmes y de Victor Hugo rodeados de simpáticos restaurantes en los  que se puede degustar alguna de las exquisiteces culinarias de la región: foie gras, cassulet, quesos, embutidos,… todo ello regado con un buen vino du Sud-Ouest; o a  percatarnos de que Toulouse es la ciudad de las violetas: souvenirs, perfumería, repostería, miel, tés, mostazas, mermeladas, licores, siropes,...  todos, con esencia de violeta.

Mucho más allá, la vista intuye La Garonne, el gran Garona, la señorial cúpula de La Grave es desde aquí la referencia. El río corresponde a la ciudad como correponden sus rojos ladrillos. Los tulusanos se acercan a sus márgenes buscando el frescor que se desprende de su caudaloso cauce para aliviar los rigores del calor de estas tardes de verano. Es agradable sentir la ligera humedad del césped, descansar en alguna de sus tumbonas, charlar, leer frente a sus aguas o mirar como los más jóvenes aprovechan la bonanza de la estación para disfrutar de juegos al aire libre. Al caer la tarde, estas mismas orillas se llenan de paseantes.
No obstante, para aquellos que prefieran aguas menos bravías, Toulouse cuenta con otra vía  fluvial, El Canal du Midi, que ha sido declarado por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.

De vuelta a nuestro té, nos damos cuenta de que abajo, el bullicio ha   ido aumentando y  recordamos que estamos en pleno centro y que a esta hora es aquí donde se cruzan los tulusanos, para quienes la jornada se ha acabado, con los turistas que buscan una tranquila terraza donde reposar su cuerpo después de todo el día de visitas y de deambular por las  bellas calles de la  Ville Rose. Ha llegado la hora de reponer fuerzas. Es, en este momento, en el que las cálidas y temblorosas luces de la velas alumbran las mesas de los restaurantes de las mil y una placitas que salpican los rincones de la ciudad o que rodean la impresionante plaza du Capitol que, a modo de ágora, invita a todos los paseantes a hacer allí un último descanso y charlar, de forma distendida, de los pormenores de la jornada que termina. La Croix de L'Occitane, la croix de Toulouse, en bronce pulido, que se extiende en el suelo, recuerda que Toulouse es una ciudad de acogida, donde todo aquel que hasta ella se llega, es bien recibido.



Toulouse, La ville rose, lo podéis encontar también en: http://turismodefrancia.blogspot.com/p/viajeros.html



TOULOUSE, "LA VILLE ROSE" en atención a:









jueves, 1 de septiembre de 2011

SOFI OKSANEN - PURGA

 
Purga es la tercera novela de la autora finesa Sofi Oksanen. La obra nació como una obra teatral que alcanzó gran éxito. Posteriormente la autora la fue desarrollando hasta convertirla en una novela.

Purga está dividida en cinco partes; cada una de ellas en cortos capítulos fechados y con títulos. Unos muy sugerentes: Una chica como un día de primavera, El miedo vuelve a casa por la noche. Otros más descriptivos: Olor a hígado de bacalao, Luz amarillenta de una lámpara. Algunos enigmáticos: ¿Por qué Zara no se había matado antes?, El amargo precio de los sueños...

Cada una de las partes se inicia con una especie de carta del diario de Hans Pekk. La  primera está fechada en mayo de 1949 y sólo después de ir leyendo la novela, éstas empiezan a tener sentido en el conjunto de la historia, porque, aunque la historia tiene dos protagonistas femeninas: Aliide y Zara,  hay otros personajes con un peso fundamental en el desarrollo de la  trama.

La historia comienza en 1992 en una aldea de una zona rural del oeste de Estonia en la que vive una apacible anciana Aliide Truu, que pasa sus días preparando sus conservas y mermeladas para el invierno. Hasta allí llega, en muy malas condiciones, Zara, una joven rusa que ha conseguido escapar de sus proxenetas. Zara pide ayuda a Aliide, que la acoge en su casa, no sin ciertas reticencias. Aliide no sabe quién es Zara, ni los vínculos que las unen, pero la joven sí sabe quién es Aliide. Es muy interesante ver cómo ninguna de las dos se fía de la otra y como interpretan los actos y las intenciones de la otra según sus limitados y personales parámetros vitales.

Este encuentro generacional le sirve a la autora para alternar presente con saltos al pasado. Unas veces, los saltos no están muy alejados en el tiempo si tienen como protagonista a Zara. Otras veces, si tienen que ver con Aliide, los hechos rememorados son más lejanos y ligados a las vicisitudes del devenir histórico de Estonia y al de la familia de Aliide. La historia familiar, cuajada de celos, envidias y traiciones, se fragua dentro del clima creado  por el régimen dictatorial y represivo de la Unión Soviética de Stalin y de sus sucesores en "los países satélites",  donde no tenían cabida ningún disidente y donde  las denuncias eran frecuentes. El libro finaliza con la reproducción mecanográfica de informes confidenciales de los servicios secretos.

El título de la novela guarda cierta dosis metafórica. Según la autora, Purga hace referencia al verbo purgar: limpiar, lavar, desinfectar; pero también a purificar étnicamente, como lo entendiera Stalin. La novela retrata cuidadosamente la barbarie de la despiadada dictadura estalinista, que modeló el comportamiento de ciertos individuos: el de los verdugos, hombres que se creían intocables y que cometieron brutales y atroces actos; y en consecuencia, el de sus víctimas, que mirarán siempre al suelo; el miedo, la vergüenza y la aversión les acompañarán el resto de sus vidas; aunque llega un día en el que la vida les permite resarcirse. La violencia, la humillación, la vejación que sufrieron fueron demasiado importantes. Los sufrimientos perduran en sus memorias.


 
PURGA.
Puhdistus.
Sofi Oksanen.
Narrativa. 381 páginas.
Salamandra. Febrero de 2011.
http://www.salamandra.info/titulos.php?titol=697

PREMIOS:

Femina Étranger • Novela FNAC 2010 (Francia) • Consejo de la Literatura Nórdica (2010)
• Runeberg (2009) • Finlandia (2008) • Varjo-Finlandia (2008) • Kalevi Jäntti (2008)
• Mika Waltari (2008) • SSKR/Gran Premio del Club del Libro de Finlandia (2008)
• Kristina de la Universidad de Helsinki (2008) • Premio Varjo-Runeberg (2008)
• Premio Europeo a la Mejor Novela del año 2010.


martes, 23 de agosto de 2011

CICERÓN


"La amistad sólo puede existir cuando los hombres coinciden en sus opiniones sobre las cosas humanas y divinas".

Cicerón.


lunes, 15 de agosto de 2011

ATARDECERES ESTIVALES



Cuando el sol se despide pausadamente desde el horizonte y el cielo se cubre de reflejos rúbeos, rosáceos, anaranjados y violáceos; los  rayos rezagados se van escurriéndo sobre el amarillo pajizo de los campos que se torna asalmonado. Raudos, se cuelan sigilosos por las rendijas que les conceden las ramas y las hojas de los majestuosos chopos,  que ven reflejadas sus frondosas y esbeltas siluetas en las apacibles aguas del Canal. Hasta ellos mismos se sorprenden de la singular belleza de las  imágenes que el cauce les devuelve.
Las aguas, teñidas de una superficial capa clorofila, parecen no inmutarse y en su fluir constante y sosegado es como si se sonrieran de la vanidad de la chopera que, en muchos tramos, se ha inclinado para saludar reverencialmente la gentileza de las aguas.



martes, 9 de agosto de 2011

ANTONIO LÓPEZ

                 


"[...] por primera vez presentí que la corrección no bastaba. ¿Y qué era lo demás? ¿Cómo se podía llegar a conseguir? Yo no lo sabía, pero de golpe me había asomado a lo que es lo único importante, la capacidad para expresar una emoción que primero tienes que sentir, y que es independiente de la habilidad y corrección para copiar el mundo real."

ANTONIO LÓPEZ.



Contemplar las obras de esta exposición de Antonio López te permite comprender y compartir algunas de las afirmaciones que se han hecho sobre él y su obra. Los críticos coinciden en señalar que Antonio López es un Artista, que sus obras son Arte. También apuntan que sus obras tienen algo Místico:  admirar sus obras es suspenderse como en un éxtasis, dicen. Lo cierto es que, ante sus obras, te despreocupas del  tiempo, los pies se te quedan clavados delante de sus pinturas, de sus dibujos, de sus esculturas, de sus bajorrelieves… Miras y miras y no te cansas.  Prolongas ese instante porque la mirada no se agota en una sola visión, en una sola pasada, te das cuenta de que la ojeada ha sido demasiado rápida. Retrocedes y vuelves a mirar. No siempre sabes lo que estás buscando, en lo que quieres volver a reparar, y no es por la rareza de los motivos representados que nos resultan de lo más cotidiano y familiar, sino porque tienes la impresión de que te ha faltado algo por captar, de que algo se te ha escapado, porque son un sinfín los detalles que quedan representados en las telas.

Probablemente estos efectos, estas sensaciones, los consiga la luz. Esa luz  con la que impregna sus cuadros, sus pinturas. Luz del natural que Antonio López se afana para que sea real, objetiva, habitual - al modo de los impresionistas-, pero que, en realidad, es una luz original, especial, que dota a sus instantáneas de una  luminosidad personal, de una  claridad atemporal, y es esa luz la que entra en el espectador, lo cautiva y lo retine allí delante del cuadro.

Mención aparte merecen sus bajorrelieves en diferentes materiales; sus esculturas que, lejos de ser hieráticas, parece que se dirijan al espectador y quieran comunicarse con él; así como sus dibujos, que tal y como afirma el propio artista, no son un ensayo, ni un estudio, sino una obra en sí mismos.

El recorrido se termina con unos cuadros de delicados y frescos motivos florales que impregnan al visitante de un optimismo sosegado en el último tramo de la visita.

La muestra es la retrospectiva por excelencia de Antonio López, en ella se puede encontrar gran parte de sus obras, e incluso las que llevaban un tiempo almacenadas, guardadas o sin terminar porque, para Antonio López un cuadro, una obra casi nunca están acabados.



 Antonio López.
Madrid. Del 28 de junio al 25 de septiembre 2011.

Catálogo de la exposición Antonio López




domingo, 7 de agosto de 2011

FERNANDO SAVATER (II)


Mientras está solo, Robinson se enfrenta a cuestiones técnicas, mecánicas, higiénicas, incluso científicas, si me apuras. De lo que se trata es de salvar la vida en un medio hostil y desconocido. Pero cuando encuentra la huella de Viernes en la arena de la playa empiezan sus problemas éticos. Ya no se trata solamente de sobrevivir, como una fiera o como una alcachofa, perdido en la naturaleza; ahora tiene que empezar a vivir humanamente, es decir, con otros o contra otros hombres, pero entre hombres. Lo que hace "humana" a la vida es el transcurrir en compañía de humanos, hablando con ellos, pactando y mintiendo, siendo respetado o traicionado, amando, haciendo proyectos y recordando el pasado, desafiándose, organizando juntos las cosas comunes, jugando, intercambiando símbolos ...

Fernando Savater, Ética para Amador.

lunes, 1 de agosto de 2011

Les petits mouchoirs - Pequeñas mentiras sin importancia


Como Pequeñas mentiras sin importancia ha sido traducida Les petits mouchoirs, película del  actor y director francés Guillaume Canet.
La película cuenta como un grupo de amigos, ricos parisinos, tiene por costumbre pasar las vacaciones estivales juntos, en la mansión de uno de ellos, en Cabo Ferret al sur de la costa atlántica francesa.
A pesar de que el grupo es muy heterogéneo se habían divertido juntos: les gusta el mar, las excursiones en barco, tumbarse a la bartola, las charlas  sin importancia,...
Sin embargo, este año va a ser un año diferente. Uno de ellos, Ludo, sufre un grave accidente de tráfico unos días antes de su partida. El resto se plantea quedarse en París, pero al final llegan a la conclusión de que no pueden hacer nada por él quedándose y deciden marcharse, a pesar de todo. Este hecho y todos los acontecimientos que van ocurriendo durante los días de vacaciones van a hacer que esos días de descanso no sean tan placenteros como los de  los años anteriores.
Las peculiaridades personales, las pequeñas mentiras, el juego de apariencias que todos aceptan, van a ir dejando a las claras que llevan unas vidas un tanto frívolas y que su amistad no está a la altura de las circunstancias.
El contrapunto a toda esta superficialidad lo pone un lugareño, un ostricultor, Jean-Louis, que, en palabras el propio director: “es como la conciencia del grupo, no tiene miedo a decir la verdad, es un hombre recto, lleva una vida modesta y aunque los aprecia, nos les deja pasar ni una y les enfrenta a sus contradicciones, a sus pequeñas cobardías y egoísmos". Este mensaje, de que es en las gentes de provincias donde residen los valores más humanos, los auténticos, está presente con relativa frecuencia en el cine francés actual, recuerdo  Dialogue avec mon jardinier, Le fils de l'épicier, Villa Amalia o Le refuge, por citar algunos títulos.

Esta larguísima película se hace llevadera gracias a que Canet combina acertadamente momentos de satisfacción y esparcimiento con momentos de aflicción y tristeza y sobre todo, gracias a las buenas interpretaciones del plantel de actores que logró reunir. Sus personajes se hacen creíbles; por momentos son valientes y nobles, por momentos comodones y egoístas.

No obstante, al acabar de ver la película, se tiene la impresión de que el tema principal queda difuminado entre tantos momentos triviales; e incluso el final se siente precipitado y poco sorprendente. Si Canet hubiera ahorrado varios metros de película, el resultado no hubiera variado sustancialmente.




Les petits mouchoirs - Pequeñas mentiras sin importancia.
Director: Guillaume Canet.
Protagonistas: François Cluzet, Marion Cotillard, Benoît Magimel, ...
Género : Comedia dramática.
Duración: 02h34min.
Francia. 20 octobre 2010

jueves, 28 de julio de 2011

HENRY MOORE y el cordero de...


Esto es lo que acaeció,  por más increíble que me parezca durante la visita a  la exposición dedicada a la obra gráfica de Henry Moore, el más importante escultor británico del siglo XX:
A las doce de la mañana, la sala no está muy concurrida, sólo una mamá con su hija pequeña y yo. Después de un tiempo, salen. Me quedo sola. Prosigo la visita del medio centenar de grabados del escultor sobre figuras femeninas o de madres con sus hijos, principalmente.
En un momento dado, veo al responsable de la exposición encaminarse, con paso decidido, hacia la puerta de entrada que está a mi espalda. Se dirige a una persona que acaba de entrar en voz alta:

- No está permitido entrar animales a la exposición.
- Pero, éste no es un animal cualquiera -le responde  un hombre con gafas, bastante alto y tocado con un sombrero de ala ancha del que penden varias cintas de colores-, éste es el Cordero de Dios -le contesta. 
Bajo la mirada y me encuentro, ¡Oh Dios!, un corderito blanco salpicado de motas amarronadas, que camina, a sus anchas, encantado con el repiqueteo de sus pequeñas pezuñas sobre la tarima de la sala. Mira a todos los lados.
El hombre del sombrero se dirige hacia mí para mostrarme una foto que tiene enrollada en forma de papiro y me dice:

- Sólo había uno bueno y lo mataron.

Miro la foto. Representa a Jesucristo.

- Lo siento, pero…

No puedo terminar la frase, el responsable de la sala se interpone entre nosotros y le dice, cordialmente, que tiene que salir. Lo acompaña hasta la puerta. El hombre del sombrero y del corderito se hace ligeramente el remolón.
Se quedan hablando en el umbral de la  puerta de entrada. De refilón, oigo algún comentario devoto más y algo sobre turismo rural de no sé qué provincia. El responsable de la sala aguanta con cortesía la alocución, que se prolonga unos minutos. Se despide, cierra la puerta y me comenta:

- Mira que me han pasado cosas en las exposiciones, pero ¡cómo ésta…! ¡Me han metido  a un corderito en la exposición!

Reímos de buena gana los dos.

- Sí, sí, ¡qué gracia! ¡Un corderito de visita en una sala de exposiciones!
- Es todo un personaje, este hombre. Entre lo que cuenta y el corderito… - me dice.

De nuevo, risas afectuosas. Me despido y salgo. Me voy con una sonrisa en los labios.

Quién hubiera dicho a Henry Moore que un vivaracho corderito visitaría una de sus exposiciones. Sus modelos, en vivo, toman protagonismo.



HENRY MOORE
Obra gráfica original.
Sala de exposiciones de la Iglesia de las Francesas.
Valladolid. Del 29 de junio al 21 de agosto.

sábado, 23 de julio de 2011

DE TAPAS CON D.O. RUEDA

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La Denominación de Origen Rueda colabora con “Las Edades del Hombre” publicando una Guía de las mejores tapas de Medina del Campo y de Medina de Rioseco.

Con el título de “De tapas con Rueda”, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda ha editado una pequeña guía (10.000 ejemplares) sobre las tapas que pueden degustarse en algunos establecimientos de Medina del Campo y Medina de Rioseco, sedes de las Edades del Hombre que se celebrará en ambas localidades hasta el próximo día 9 de noviembre.

En su afán de dar una información al visitantes sobre qué poder degustar así como colaborar con la hostelería de ambas “Medinas”, la Denominación de Origen Rueda ha desarrollado una guía en la que se muestran 22 restaurantes de Medina de Rioseco y otros 22 de Medina del Campo con sus respectivas tapas, con el objetivo de facilitar a los turistas sus visitas gastronómicas y demostrarles la gran tradición y variedad existente en ambas sedes de las Edades del hombre. Sin duda la época veraniega en que se celebrara la Exposición es la más apropiada para el consumo de los vinos blancos de la Denominación de Origen Rueda. Igualmente en la citada guía aparecen recursos turísticos de ambas localidades que se pueden visitar.


Información obtenida  de la página web del Consejo Regulador de la D.O. Rueda . Allí se puede encontrar la guía en PDF.

http://www.dorueda.com/es/notasdeprensa/507/de-tapas-rueda/





viernes, 22 de julio de 2011

LUIS ALBERTO de CUENCA

Pour José Luis R. qui n'aime que les poèmes d'amour


EL DESAYUNO


Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».


martes, 19 de julio de 2011

KATHERINE PANCOL - II



Los ojos amarillos de los cocodrilos - El vals lento de las tortugas




«C’est horrible de vivre une époque où au mot sentiment, on vous répond sentimentalisme. Il faudra bien pourtant qu’un jour vienne où l’affectivité sera reconnue comme le plus grand des sentiments et rejettera l’intellect dominateur. »
Romain GARY.




Se puede decir que estas dos novelas, Les yeux jaunes des crocodiles y La valse lente des tortues, son un juego de apariencias y que giran en torno a la vida de tres mujeres: una madre, Henriette y sus dos hijas, Iris y Joséphine.
Henriette e Iris mujeres que se presentan como  las más bellas, las mejor vestidas, las que llevan una vida más confortable, las que frecuentan las más distinguidas compañías, las que van a los sitios más selectos, las más seguras de sí mismas, las dueñas y artífices de sus destinos y del de los demás, en definitiva las triunfadoras; van a sufrir  muy serios contratiempos en sus vidas.

Sin embargo, Joséphine que es  la que no tiene buen físico, la que duda constantemente,  la menos valorada, la que pasa sus horas delante de los libros en la biblioteca -es una gran especialista en la Edad Media-, la que se relaciona con todos sin importarle su condición, la que está siempre dispuesta a ayudar, la sufridora, la que reparte amor a diestro y siniestro, en definitiva la débil, la perdedora; será la que, a la postre, se sienta apreciada, querida y  respetada, ella que tiene consideración hacia todos, incluso hacia aquellos que la menosprecian y aunque pudiera parecer lo contrario, será ella la que mejor se adapte a las  más difíciles situaciones.
Alrededor  de Joséphine, van a ir apareciendo otros personajes muy interesantes: sus dos hijas, Hortense, la mayor y la pequeña, Zoé; un amante Luca, personaje enigmático; su íntima amiga y vecina Shirley y el hijo de ésta Gary que, como otros vecinos posteriores, guardan secretos sorprendentes.

Los maridos de estas tres protagonistas también presentan una evolución interesante a lo largo de las novelas. Dos de ellos tienen un recorrido similar: Marcel Grobz, marido de Henriette y Philippe Dupin, marido de Iris,  que después de triunfar en los negocios, deciden llevar una vida más tranquila y dedicar su tiempo a sus seres queridos, especialmente a sus hijos. Por el contrario, Antoine Cortès, marido de Joséphine, decide embaucarse en un  original negocio en compañía de Mylène,  que al principio se limita a respaldarlo pero que después, ella misma, acabará convirtiéndose en une  importante femme d’affaires.
¡Ah! También hay un perro.

Katherine Pancol con una prosa muy ágil consigue que las  vivencias, situaciones y vicisitudes  de los personajes de ambas novelas, se nos hagan muy cercanas y hasta casi, casi experimentadas en nuestras propias carnes, de una u otra manera. Es por eso  por lo que enseguida nos metemos dentro de la historia y tenemos curiosidad por saber qué pasará y cómo se resuelven los acontecimientos  .
La autora consigue mantener esta tensión narrativa de una forma muy sencilla, deja en suspense los "episodios" al ir alternado los sucesos de las vidas de los protagonistas.

Aunque con la segunda novela, El vals lento de las tortugas, se cierran algunas historias, las principales se mantienen abiertas, y siguen en “Las ardillas de Central Park están tristes los lunes” con 900 páginas más. Bonne continuation!


La valse lente des tortues.
Le livre de poche 31453.
745 páginas.
El vals lento de las tortugas.
La Esfera de los libros.



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Les yeux jaunes des crocodiles.
Le livre de poche 30814.
661 páginas.
Los ojos amarillos de los cocodrilos.
La Esfera de los libros.


viernes, 15 de julio de 2011

STÉPHANE HESSEL

 


¡Indignaos! Indignez-vous!

Paul Klee, Angelus Novus.

Walter Benjamin, primer propietario del cuadro,
 veía en él a un ángel ahuyentando "esa tempestad a la que llamamos progreso".

 Este cuadro de P. Klee abre este librito de Stéphane Hessel, diplomático francés nacido en Berlín en 1917 y protagonista directo de muchos de los acontecimientos históricos del siglo XX. Tal y como lo definen en la portada " ¡Indignaos! es un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica. Hessel a través de este panfleto hace un llamamiento a todos para que mantengamos el modelo de Europa que surgió después de la Segunda Guerra Mundial y que ha hecho de nuestro continente un ejemplo de democracia basado en valores de justicia y libertad. Igualmente nos alienta para que conservemos todos los logros sociales que se consiguieron en aquella época. Hessel denuncia el protagonismo que han adquirido el dinero y los medios de comunicación desde la última década del siglo XX.

Tomando como modelos a Martin Luther King, a Mandela e incluso a Gandhi, Hessel se dirige especialmente a los jóvenes para que se indignen sin violencia y después actúen.

 



Ediciones DESTINO.
Colección: IMAGO MUNDI, volumen 195.
Año de edición: 2011
64 páginas.
 
 
 

Editeur: INDIGÈNE.
Collection: Ceux Qui Marchent Contre Le Vent.
Francia: 2010.
Pages: 29. 

 **


Después del  enorme éxito editorial de Indignez-vous, Hessel publicó en marzo 2011, Engagez-vous!,  donde se recogen las conversaciones que mantuvo con Gilles Vanderpooten.










martes, 12 de julio de 2011

FERNANDO SAVATER (I)


Robinson Crusoe pasea por una de las playas de la isla en la que una inoportuna tormenta con su correspondiente naufragio le ha confinado. Lleva su loro al hombro y se protege del sol gracias a la sombrilla fabricada con hojas de palmera que le  tiene justificadamente orgulloso de su habilidad. Piensa que, dadas las circunstancias, no puede decirse que se las haya arreglado del todo mal. Ahora tiene un refugio en el que guarecerse de las inclemencias del tiempo y del asalto de las fieras, sabe dónde conseguir alimento y bebida, tiene vestidos que le abriguen y que él mismo se ha hecho con elementos naturales de la isla, los dóciles servicios de un rebañito de cabras, etc. En fin, que sabe cómo arreglárselas para llevar más o menos su buena vida de náufrago solitario. Sigue paseando Robinson y está tan contento de sí mismo que por un momento le parece que no echa nada de menos. De pronto, se detiene con sobresalto. Allí, en la arena blanca, se dibuja una marca que va a revolucionar toda su pacífica existencia: la huella de un pie humano.
¿De quién será? ¿Amigo o enemigo? ¿Quizá un enemigo al que puede convertir en amigo? ¿Hombre o mujer?¿Cómo se entenderá con él o ella? ¿Qué trato le dará?



Fernando Savater. Ética para Amador.